62/365

03. MAYo, Mi vida / My life, Viajes / Travel

62_365

El vuelo de ida. Las nubes me dicen “C U”. See you. Nos vemos. Más majas. La C era como un comecocos. ¿Se comerá a la U? Qué rápida es la C comiéndose las letras del abecedario. Abecedario, qué palabra más bonita. A BE CE D ario. No sé a quién se le ocurrió, pero me parece jocosa y bonica. Alfabeto es mucho peor, dónde va a parar.

La C se come cosas, a lo mejor por eso siempre tengo hambre. Porque mi nombre empieza por C, digo, claro. Siempre me pareció una letra sosa, así, aislada, aunque le tengo cariño. Cariño con C, con cariño, cari. Estamos hechas la una para la otra.
Mucha gente piensa que me llamo Beatriz, Bea, no sé por qué. Que me gusta ese nombre, pero no me Veo con Be. Nonono.

Me gusta cómo escriben mi nombre en ruso. Con K. Suena y se ve fuerte, potente. Karolina. Bueno, Kapolina. Bueno, КАРОЛИНА МАРТА МАДРУГА ПАЙНО. Queda bonico, ¿que no? Tienen unas letras de lo más artísticas. Que desconcierta eso de que la C sea una S, que la P sea una R, que la D sea una casita, que nuestra P sea un Pi, la I una N del revés, la H una N… Al menos la M es una M, la A es una A, la O es una O. ¿Y la L? Pues otra forma de Pi, pa mi gusto. Más preciosa que la P (o Pi, o Pie, como ya dije en otra entrada). Total, que lo de saber en qué calle estás, si estás perdido, es una odisea. Vete y pregúntale, educadamente, a una lugareña si habla inglés (en inglés, porque en ruso es la leche de difícil) pa que te diga que Niet y tú le digas “mira, es que estoy un tanto perdida, ¿¿¿¿me señala usted, maja persona, dónde nos encontramos en mi mapa turístico que sólo tiene la mitad de los nombres de calles, porrrrfiiiiii????” con gestos y medio en inglés medio en español. Da. Pf. Pobre mujer, la puse en un aprieto, parecía que la sometía a examen y que había una cámara oculta  grabando. Y ella moviendo el dedo por todo Moscú. Y yo como, ay, no, no nonononono, que yo sé que estamos por esta zona de acá, no me pongas el dedo en la otra punta del anillo, porfavorrrr, que no soy tan lerda. O sí. O no. No sé. El caso es que, fiu, estábamos donde yo pensaba, pero como los rusos no dejan que los viandantes crucen las calles magníficamente anchísimas que tienen, pues tuve que dar un voltio gigantesco para encontrar mi camino. Con intento de atropello incluido. Pero de eso ya hablaré otro día.

Por ahora os dejo claro que las nubes con forma de C de ComeCoCos se comen a las que tienen forma de U. Y que volé hasta… ¡Mos… CÚ! El círculo de tonterías se cierra. Ea.

Saludos a todos, pandilla. Siento que me hayan echado taaaanto de menos y no haber molestado tan diariamente como quería hacer, pero es que no había manera de conectarme a las interredes desde éste, mi PC portátil.c

Moscow-bound flight. The clouds say “C U”. See you. So nice. That C was just like Pacman. Would it eat the U? The C is sooo fast eating the letters of the alphabet.

C eats stuff, maybe that’s why I’m always hungry. Cause my name starts with a C, I mean, ‘course. I always thought it was a dull letter, the C, when isolated, but I kinda like it. I care about it. Care with a C. We’re made for each other. Lots of people think my name is Beatriz, Bea, dunno why. I like that name, but me with a B? Don’t think so.

I like how my name is written in Russian. With a K. It sounds and looks strong. Karolina. Well, Kapolina. Well, КАРОЛИНА МАРТА МАДРУГА ПАЙНО. Looks cool, right? They have very artistic letters. It’s kinda weird that our C is their S, and our P is their R, and our D is like a little house, or our P is a Pi, our I an inverted N, the H an N… At least the M is an M, the A is an A, and the O is an O. And what about L? L is another kind of Pi, according to me. More beautiful than P (or Pi, or Pie, as we discussed on another entry). So, anyway, there you are, lost, somewhere in Moscow and trying to know what street you’re on is an Odyssey. Go and ask a local woman, politely, if she speaks English (in English, because it’s f***ing hard to say that in Russian) so that she says “niet” and you tell her with your face-making gift and in a kind of Spanglish “please, kind person, could you point on my tourist map that has only half of the street names, where the hell we are, please, please, preeeettttyyy pleeeeeaseee????” Da. Duh. Pf. Poor woman, I put her on the spot, it looked just like a test or an exam. Maybe there was a camera rolling somewhere? And then she started moving her finger all over the map, from North to South to East to North by Northwest. And I was like, oh, please, no, no nononononono, I know we’re in this area, please don’t tell me we’re ont he other side of the ring, pleeeeaseeee, I’m not sooo dumb! Or I am. Or not. Dunno. Anyway, the thing is that, phew, we were right where I thought, but, since the Russians won’t let us pedestrians to crosss those magnificently huge streets of them, I had to walk a long walk until I got back where I needed to be. With a hit and run attempt included. Hahaha. But I’ll talk about that some other day.

For now, I’ll try to make clear that C-shaped Pacman clouds eat U-shaped ones. And that I flew to … Mos…CÚ! (or Moscow, same thing, no C U). And the circle of nonsense is closed. There you go.

Cheers, people. Sorry you’ve missed me so much and you couldn’t read my daily bothering just like I wanted to… I don’t know why I couldn’t use the Internet connection from my laptop PC back in Moscow.
c

 

 

Anuncios

último día de cole, deberes deberes…

downtown, financial, Golden Gate Park, turismo

…y mientras Ana y Noelia paseando por San Francisco sin mi gran compañía!

Pero bueno, es que tenía que acabar con las cosas del cole, acabar de elegir -que como todos sabéis se me da muy mal eso de escoger, elegir, seleccionar, sobre todo cuando una tiene 17 fotos parecidas pero no, o que valen todas y todas me gustan igual, un horror me supone

Total, que creo que ya está todo. ¿Que si me convence del todo? Pues no sé, pero al menos está hecho, preparado y colgado en las inmensidades del ciberespacio fotográfico de Yahoo! para poder verlo en clase y que todos me critiquen, espero que constructivamente y que no me hagan llorar ni me pregunten cosas que no sé responder.

Aquí os dejo unas foticos, las del “PhotoEssay” que tenía que hacer. Básicamente es contar una historieta, la que quieras, con fotos. La mía dice: “He quedao con gentes (Ana y Noe, iba a ser con H, pero por cosas de la vida no pudo ser) y estoy un poco perdida en esta ciudad extraña. Ah! No! que están ahí al otro lado del paso de cebra!” Y ya. Complicao, eh?

Bueno, qué más.
Ayer sí estuve de turisteo con las visitantes. Bueno, una visitante y una nueva inquilina para mi habitación, al menos durante dos semanas desde que yo me vaya.
Fuimos a brunchear al Mel’s. Luego al Golden Gate Park, pasamos por el Conservatory of Flowers (yo no me voy sin ir a ver la exposición de las Wicked Plants, las plantas carnívoras, ¡Ñam!) y luego a ver el Museo deYoung, que Ana es muy fan, y descansamos un poco en la cafetería. Habían puesto una especie de carpa transparente en la terraza. Qué feo. Supongo que sería para algún tipo de evento nocturno o algo…

Y luego…. Nos fuimos a coger el Muni Number Five, para ir al centro y ver un poco de vida, huyendo de la niebla, que quería comernos.

(Por cierto que, ahora hace un solarro tremendo… durará? Pasará lo mismo que todo estos últimos días, que se viene resumiendo en: “nublado – despejado – nublado y niebla que amenaza – niebla que viene – niebla que se nos come – niebla que se nos ha comido – casi que nos vamos a la cama”… y así un día tras otro.)

Bueno, que estaba diciendo yo que nos fuimos al centro. Bajamos en Market, subimos por Powell, pasamos por Union, fuimos a que vieran el edificio de Frank Lloyd Wright que está ahí al lado, hice mis fotos para mi entrega final, subimos por Grant hacia la puerta de Chinatown, seguimos subiendo Grant, cogimos el alley del Vesuvio y el City Lights, subimos por Columbus un poco más, querían ir a ver el agua así que bajamos por donde vinimos y cogimos la calle anterior a Broadway y bajamos hasta justo justo donde está el Pier 7 (del que ya os he hablado varias veces, bueno, de todo lo demás enumerado hasta ahora, también había hablado, varias varias veces). La Coit Tower estaba siendo devorada por nuestra amiga LaFog, gran visión, tengo que colgar las fotos…. yo le hacía fotos mientras el par de dos iban hasta el final del Pier. Luego fuimos al Ferry Building, porque había cansancio, ganas de beber algo caliente y además necesitábamos cambio para el autobús de vuelta. Total que el FerryBuilding estaba cerrando. Súbete Market, que ahí hay muchas cosas donde comer o beber. Todo cerrado o cerrando. Eran las 7:30pm. Después de seguir y seguir decidimos ir al 7/11 a comprar para hacernos con billetes enanos para el bus. Y volvimos. Y la autobusera estaba loca y conducía como tal.

Yo no sé cómo estas dos aguantaron todo eso. Yo estaba muerta y ni había volado durante casi 1 día, ni no había dormido (bueno, duermo mal, pero duermo, y en cama), no tenía jetlag,… Asombrada me quedé, pero bueno, Susana también estaba hecha una championa. Total que obviamente llegamos y cayeron en los colchones muertas. Y yo me puse con mis fotos del día, y mis fotos del día anterior (que fui con H&JA a Fillmore a ver japoneses complejamentepop”  (vease la foto que viene aquí cerca) y luego a la calle Union (muy de pasta, muy de pijos, muy bonita) y bajamos a Fort Mason y volvimos a casa muertitos. El día anterior al anterior, me fui sola a Baker Beach. Quería hacer fotos al Golden Gate siendo comido por nuestra perpetuamente presente amiga la niebla. Una pena que salí tarde y estaba ya casi engullido. Volveré. Está cerquita y mola el sitio.)

Eso sí, esta mañana me han contao que se despertaron superrequetepronto (viva el jetlag) y que he estado toda la noche soltando speechees ininteligibles. ¡¡¡Qué divertido es dormir conmigo!!!

Y ya me callo, que me tengo que ir a tomar algo con estas antes de ir a clase, a ver si me da tiempo.

Si queréis ver el resto de las fotos que he colgado estos últimos días, ya sabéis:

mi flikr

¡Muchos besos a todos, pandilla! 
c

Parque(cito), Play[ota], Parque{zote}

cocina, comer, paseo, turismo, vivir

Florecillas moradas de Sutro

El segundo día nos fuimos al otro lado de la península, a la costa pacífica. Llegamos al Sutro Heights Park, en el que yahabíamos estado y desde donde hay unas tremendas vistas de Ocean Beach, una playa gigantesca gigantesca llena de gente que no se baña. Por ahora tienen un pase porque estamos en Mayo (ese día aún era Abril). El parque de Sutro es pequeñito pero precioso. Unos leones de piedra te dan la bienvenida, florecillas variadas de colores, pinos de los de aquí de tamaños tremendísimos y, como siempre, paseantes, paseantes de perros, familias y turistas que andan por allí tranquilamente.

Después fuimos bajando hacia la playa, viendo de lejos los Sutro Baths, que eran unas piscinas de agua marina mayormente aunque alguna dulce había con un edificio de hierro y cristal muy chulos por dentro) y pasando por la Cliff House, un sitio famoso aquí por las vistas y los varios restaurantes que tiene. Susana quería ir al brunch del domingo, pero no hubo manera de que me cogieran el teléfono para reservar, una pena. Por lo visto, desde los principios, ha habido 4 Cliff Houses, la más bonita la 2ª, que creo que cayó en el Gran Terremoto e Incendio de 1906.

Y seguimos bajando hasta llegar a la playa, Ocean Beach. Daba menos miedo que la otra vez que estuve con Susana y que el día que estuve con los del cole (el día que se nos tragó la niebla, brrr). Hacía mucho solecico, la arena quemaba y el agua estaba congeladísima y dolían los pies. Y ya que estábamos mojándonos los pies, ¿por qué no calarnos los pantalones y salir corriendo de la orilla perseguidas por una ola maléfica cargadas con las cámaras y los bolsos? Gran imagen debió ser esa.

Ocean Beach y Cliff House

Sand Dollar

Nos paseamos un poco  más por la orilla e intentando encontrar alguna concha chachi de esas que hay aquí, que son raras raras y se llaman Sand Dollars o Sea Cookies o Sea Biscuits (sí, como el caballo), pero estaban todas rotas. Son unas conchas rarísimas, no tengo ni idea de dónde aparca el bicho. Son redondas y planitas, pero no se abren, símplemente tienen un espacio pequeñito entre las dos caras del Dólar, son como una galleta rellena, pero no de esas con dos galletas una a cada lado, tipo Príncipe u Oreo, sino una de esas rellenas rellenas.

Helena y Jose encontraron una enterita cuando fueron ellos, suertudos que son.

Cuando más o menos llegábamos a donde empieza el Golden Gate Park nos volvimos a cruzar toda la caliente arenita oscura quemándonos más los pies, cruzándonos con las gentes vestidas totalmente o en bikini tranquilamente o con mis amigas las gavioticas o con alguna pobre medusa enarenada y mortecina. Salimos, nos limpiamos los pieses y las patas de arenas y los pantalones de sales también y nos adentramos en el bonito y verde mundo del la desconocida parte oeste del Golden Gate Park.

Nos recibía un molino holandés de madera oscura. Había hambre y de repente encontramos un chiringuito gigante y fashion donde había pandillas de franciscanos haciendo “picnics” servidos por camareros estupendos. Señores con sombreritos con una copa de vino en la mano y un pincho metálico con un número en una tarjeta que le indica el número del pedido a los camareros chachis. Todo muy curioso, parecía salido de una película de gentes adineradas inglesas. Creo que nos sentíamos tan fuera de lugar que proseguimos el camino a pesar del hambre que teníamos.

Vimos los campos de soccer-fútboldelnuestro con gente jugando o entrenando y pegando gritos. Florecitas moradas con tallos peludos (hay foto por ahí). Y seguimos y seguimos, en busca de lo que creíamos que eran búfalos, pero acabaron siendo bisontes, que no sé si son lo mismo o no. Al llegar a la verja de los bisontes… ¡encontramos un topito! Jijiji, ¡¡¡era más monooooo, más majoooooo!!! Salía de su topera (los parques de aquí estan LLENOS de toperas por todas partes) sacando la cabecita con esos piños tremendos estilo Nosferatu y comía y comía hierbajos. Además de unos dientes largos y tremendos, no os perdáis las uñarracas que tenía el bichito. Como para que te muerda mientras se agarra a ti. Grr. En fin, nos tiramos un rato haciendo un book al bichejo para que luego nos salieran 2 o 3 fotos potablemente enfocadas, era un bicho rápido el topete.

El topito Topete!

Continuamos después del topero descanso desfallecidas sin haber ingerido nada aún y por fin al lado de un laguito estilo piscinesco lleno de gaviotas y palomas encontramos un puesto de hot dogs, pretzels y cosas así. Bastante maluno el New York Hot Dog, el pretzel estaba bueno, salado y calentito al menos.
Un chico tenía algún tipo de problema con los pajarracos y hasta que no espantó a todos no se quedó tranquilo. Tardó unos 5 o 10 minutos. Susana se preocupaba por lo mucho que los niños se acercaban al agua, que parecía profunda, mientras sus padres y demás familia los miraban tranquilamente sentados desde lo lejos.

Y seguimos y seguimos y seguimos… y de repente encontramos praderas repletas de americanos haciendo barbacoas, jugando al voleibol con sus redes transportadas desde casa, globos de colores por todas partes, castillos hinchables para que los enanos peguen botes y se entretengan. Se lo montan bien aquí. A partir de cierto punto del parque, no había un trozo de hierba llano sin gente comiendo, bebiendo, jugando o de palique. Tremendo. El día acompañaba, claro, y los arbolitos todos en flor, snif, qué bucólico, o algo.

Y seguimos más, porque este parque es muy grande, muy grande. Para que os hagáis una idea, tiene unas 52 manzanas de largo por unas 9 de ancho. Manzanas de las de aquí, que no son precísamente cortas. Empezamos en la 52 y salimos en la 12. Un paseíto. Salimos de allí por la explanada de los museos deYoung (el de Herzog y deMeuron) y la California Academy of Sciences, que también la hemos visitado otro día y ya os hablaré de ello (millones de fotos de animalejos y plantas tengo).

Salimos en Fulton por la 10th Avenue. Subimos pasando Cabrillo, Balboa, Anza, Geary, Clement y llegamos a casita.
Eso sí, creo que luego pasamos por el Walgreens y por el chino Xie Xie. ¡Superinteresante!
Se acabó el segundo día.
Super ameno, ¿eh? Jejejeje.

¡Muchos besos, muchachada!
c

______________________________________________________________

Hoy ha sido tranquilo el día. Casa. Cocinar un guiso de algún tipo de carne que al final ha quedado demasiado espeso, porras. Comer. Siesta. Jugar con fotos. Ver alguna serie. Hablar con alguna gente. Contarme Susana que había llegado sana y salva y aún no había dormido (¡la loca de ella ha aguantado hasta como las 11 de la noche!).
Luego nos hemos ido al Trader Joe’s a hacer compra de algunas cosas necesarias y otras más de antojo (los mangos secos y esas cosas que nos gustan… que, por cierto, Susana, no has probado, ¡qué fatal!). Después fuimos a un sitio llamado BevMo! que es básicamente una licorería, a comprar Whiskey, granadina, angostura, tónica de la buena y alguna cosa más, para hacernos unos cócteles hoy o algún día y estrenar alguna copa más.

Ahora Helena está preparando tortitas de cena.
Esta semana va a empezar a pre-correr (lo que viene siendo andar muy deprisa). Me voy a unir a ella, a ver si no muero en el intento. Necesito comprarme algo de ropa deportivesca, porque no tengo nada. Os contaré mis avances o atrasos respecto a este tema. Jejeje.

Y ya.
Unos besos de nuevo,
c

Do you remember…

turismo

¡Hola, pandilla!

Después de 10 días de duro turismo por la ciudad, alrededores y más lejos que alrededores, vuelvo a estos caseros y electrónicos lugares para contaros las cosas que hemos hecho mi querida Susanita y una servidora.
Intentaré hacerlo lo más ameno posible e intentaré acordarme de todo lo que hemos hecho, lo cual es dificultoso, porque hemos hecho mucho. Gracias a los dioses habemus reportaje fotográfico, cosa que ayuda a que las neuronas funcionen más o menos adecuadamente.

Como veréis, me ha dado por las gaviotas. Hay muchas, están muy blanquitas y limpias y son fotogénicas. Al menos a mí me lo parece. Suelen estar un poco moscas. Supongo que como tienen un ojo a cada lado no les gusta que te pongas fuera de su rango de visión o algo y están venga a girar la cabeza con cara de malas pulgas. Jiji. Pobres.
Las fotos del despegue de gaviota y el retrato de gaviota son desde el Pier 7, del que ya os he puesto fotos de ahora y de hace 3 años hace unas cuantas entradas. Llegamos allí recorriéndonos la calle Market desde Union Square, donde nos dejó el 38.

Era uno de los recorridos que más hicimos en el verano de 2008. De hecho hicimos un camino bastante parecido, porque luego seguimos hacia el Pier 39, en donde está el centro comercial (bastante) para guiris, con la ferria y los majos Leones Marinos tomando el sol, pegándose porrazos y subiéndose los unos encima de los otros. Esta vez había bastantes menos, eso sí. En el Pier 39 y aledaños hice las fotos de las amapolas de California, Susana girándose y la niña del gorro admirando a los leones marinos. Entre Susana y yo le hicimos un book entero a la enana, jiji.

Comimos en el Pier 39 en un pseudoitaliano llamado Luigi’s o algo así, que estaba bastante potable, con vistas a la Bahía. Creo que esto ya lo conté… y también que mientras nosotras comíamos el resto de la gente cenaba. Eran como las 4 o 4:30. Aún me alucinan estas cosas.

Si es que me comen de todo, que no?

Después proseguimos el camino hacia Fisherman’s Wharf. No hemos probado la sopa de almejas en pan redondo (Clam Chowder, os puse una foto por ahí otro día). Eso sí, encontramos a una de mis amigas comiéndose una, ahí va la imagen que lo corrobora   >>>>>>>>>>>>>>>>>>

Y seguimos y seguimos hacia la playita de las gradas, en donde estuvimos un rato sentadas, zapatillasenlaarena, haciendo de cotillas con objetivos. Fotografiando a niñas perseguidas por olas, a turistas varios, a gentes que estaban en las gradas… ¡y a los bañistas! ¡Sí, amigos, en esta playa hay de eso! La mayoría de ellos debían tener entre 60 y 80 años. Chicarrones (y chicarronas) del norte que se estaban haciendo largos y largos de un lado al otro de la playa, con Alcatraz y Marin de fondo y Fort Mason y Golden Gate mirándonos desde la izquierda (o el Oeste).

Seguimos por Fort Mason, en donde pasamos por una Ferria de comidas y músicas mayormente latinas u orientales que no recuerdo cómo se llama, pero que oímos que la tienen todos los viernes, creo y no comimos nada, porque acabábamos de comer, así que seguimos y seguimos por el barrio de Marina, en donde tienen unas casas que dan al gran césped de delante y el agua. Casas con unas fachadas que son casi todo ventana. Casas-escaparate. Mansioncillas estilo hacienda mexicana, muchas de ellas. Casas bonitas, casas feúchas, casas tremendas. Casas en calles con nombre de ciudades o gente o cosas españolas: Ávila Street, Toledo Street, Cervantes Boulevard, Retiro Way, Mallorca Way, Alhambra Street…. todas metidas entre Fillmores, Scotts, Divisaderos (uy, éste es hispánico), Beaches, Pierces y… ¡Capras!

Seguimos y seguimos entre campos de deporte, zonas marismeñas llamadas Crissy Fields, que para 2100 (?) habrán desaparecido por la subida del agua en el mundo, viendo las obras del nuevo nudo para llegar al Golden Gate desde el Exploratorium (al que no fuimos, otra vez), con las casitas de los militares al fondo, con la playa a la derecha, una playa con unas vistas tremendas y con gente que pasea a sus perros o corre o se toma copas de vino mientras juega con sus nietos en la orilla. O donde ves gentes con perros enanos que van en coches con bigotes gigantes naranjas de pelo de teleñeco en el parachoques (esa foto es de Susana, la pondré otro día si ella me deja, o que ponga un enlace… porque es pa verlo). Gente rara, gente de aquí. Gente molona. Gente sin complejos, eso seguro.

Bodorrio Goldengueitiano… aunque no fuera gay

Gente que se casa en la playa como si nada, con unos cuantos amigos y unas cuantas familias, supongo, y gritan y los novios se besan con la puesta de sol Goldengueitiana de fondo, todo muy bonico y bucólico y bellio…

Y sigue que te sigue llegamos al Golden Gate, por Marine Drive, ese trocito de calle que lleva a Fort Point (donde la foto que puse de Vertigo), aunque esta vez no llegamos al Fuerte, nos quedamos haciendo las fotos que puse el otro día de la puesta de sol en el Golden Gate y los intentos de fotos con larga exposición, que no quedaron mal del todo… pero esas fotos ya las habéis visto.

Parriba de la cuesta que nos fuimos a coger el 28, que nos deja en California con Park Presidio Boulevard, a unas… 6 manzanas de casa. Y a descansar.

______________________________________________________________

Hoy ha sido un día descansado y triste. Nos levantamos a las 5 porque el shuttle (la fregoneta) venía a recoger a Susana a las 6. Su vuelo era a las 8:30. Ha llegado bien al aeropuerto, llegó bien al JFK y espero que llegue sana, salva y no extremadamente cansada a casa.
Después a la cama de nuevo a descansar y curarme el sueño hasta las 12 o así. Comer salmón al horno con un arroz con setas estilo risotto que ha hecho Hele y ha quedado muy bueno (una cosa que echaba de menos, la comida casera… mucha pizza y mucho restaurante estos días) y chocolate del que regaló Susana a Helena y Jose. ÑamÑam.

Después de 10 días permanentemente juntas, se me hace raro estar sola (bueno, no estoy sola, estoy con Hele y Jose, pero en casa). Ahora estoy tristona y llorica y la echo de menos. ¡Bah! ¡Tenías que haberte quedado más tiempo, somos tontas!
Han sido 10 días que han parecido 2, qué cosa más rara. Diez días de acá para allá. En San Francisco. En Yosemite. En Marin y los Muir Woods. Menos mal que, como Susana me conoce bien, me ha dejado descansar un par de tardes, porque estoy vieja, no estoy en forma y si no, no doy mucho de mí, o de sí.
Diez días tan repletos de cosas que no he tenido tiempo, o fuerzas, para contaros. Demasiadas cosas y sitios y pizzas hawaiianas que contar y comer. Teatros musicales con pelucas gigantes o con lobeznos danzo-cantarines y chistosos. Parques nacionales con árboles gigantes y plantas paleolíticas. Squirrels! y Chipmunks (que vienen siendo Ardillas grisáceas y ardillas pequeñas pelirrojas hiperactivas). Golden Gate Bridges, Golden Gate Parks, Golden Gate Avenues.
Espero poder resumirlo decente y amenamente (¿esa palabra existe?) y que no muráis de cansancio del lector de blogs carolíngicos.

Os dejo por hoy, para vuestro descanso y tranquilidad.
Muchos besos a todos desde la ciudad a la que han vuelto la niebla, el viento y el frescor. Será porque se iba Susana….
c

¡Mejorando, que es gerundio!

downtown, financial, market, paseo, turismo, vivir

¡Buenas tardes-tardes desde un día mucho más bonito, gentes-entes del mundo!

¡¡¡Buenassssssss!!!


Pues sí, hoy está siendo un día mucho mejor.

Y sí, sigue doliéndome la cabeza. Y sí, me compré las pastis esas del Walgreens, pero creo que no me han hecho nada. Aún así, está siendo un día mucho mejor. Cuando me acostumbro a que no deja de doler, pues sigo con la vida. Me puede doler veces y veces la cabeza, pero parece ser que hasta que no pasa una semanita o así, no sé vivir con el dolor como vive una persona normal.

Hoy me he levantado un poco más tarde, cosas de haberme duchado por la tarde-noche (cosa que voy a hacer todos los días), así que he salido de casa a las 8:30 o así y he llegado a la hora y la primera de la clase. Bueno, siempre llego a la hora, antes de la hora, pero hoy ha sido habiendome levantado más tarde, así que ¡hurra por mí!

Las clases han estado mejor. O yo he estado mejor en las clases, who knows. Hoy sólo hemos sido tres. El chico suizo, llamado Fahraz (no sé si lo he escrito bien), creo que está malo (espero que no muy malo, porque la semana pasada estaba amarillo totalmente el pobre, le dijeron que tenía infección de hígado :S); la francesa ya se fue a su casa y el brasileño creo que se va a tomar la semana de vacaciones. El caso es que me he soltado más. Estar menos siempre me ayuda y llevar ya una semana también, supongo. También los temas me interesaban más. Sigo pensando que estoy por debajo de mi nivel, sí, pero es que los profes y los compañeros me caen bien.
Susana me ha dicho que por qué no doy alguna semana más después de que ella se vuelva para Madrí… porque viene a verme del 28 de abril al 8 de mayo, yuju, ¡¡¡¡visitas molonas!!!! … y me lo estoy planteando, pero no sé si me va a dar el dinero. Tengo que echar cuentas, que desde que llegué no lo he hecho, así que no sé qué me he gastado y qué me queda. ¡ChunChun!

Y eso.

No sé si os dije que uno de los profes el otro día nos hizo recitar unas estrofas de canciones raperas, en plan serio, pronunciando bien. Lo ha colgado en facebook, ejem. Y la imagen congelada que sale del vídeo… es mi jeta. Ejem Ejem. Si me veo sin vergüenzas, ya os colgaré el precioso vídeo aquí. Ejem Ejem Ejem. EJEM.
Hoy en esa clase hemos hablado más de música, nos ha puesto un documental de adolescentes que cantan Gospel en Harlem y ha estado interesante y emotivo, snif. Y de ahí pues a hablar de la música, nosotros y nuestros países.

El otro profe me ha dicho que mis ejercicios estaban fenomenal, aunque al principio pensaba que eran de mi compañero francés Jeff. Jijiji. Chachi.

Frisco Pier

En fin, todo eso ha ayudado a que hoy sea un día mucho mejor, en el que lo bueno ayuda a pasar del dolor de cabezas. Tanto he pasado que hoy, por fin, después de clase, me he dado un voltio. He ido hacia el agüita, pasando por el Ferry Building (donde acaba la supercalle Market) y al Pier 7 donde pescan los chinos, donde tomé esta foto hace casi ya 3 años >>>>>>>>>>>>>>>

Y aquí va la versión de hoy…..

la version de hoy del pier 7 ... ju ji ja je jo!

Luego he vuelto por donde había ido para volver a coger Market Street y recorrerme el caminito que tantas veces nos hicimos Susanita y una servidora, hasta la calle Powell. La tienda donde vi que vendían el FIMO está ahí al ladito, en la calle Turk con Market, ahí donde empieza el Tenderloin, el barrio chungo (o barrichún) de pobres, drogadictos, prostitutas y veteranos de guerra un poco locos. Es curioso cómo cambia radicalmente la ciudad por ir una calle más allá. No es algo gradual.
Como me dejé la moleskine francisquense en casa, no tenía la dirección exacta del lugar y no me apetecía adentrarme en los Tenderluáns desconocidos, así que he subido por Powell, como si fuera al hotel en el que nos quedamos en 2008 y me he metido en el H&M a ver si encontraba una sudadera potable, que no he encontrado. Luego me metí en una bolsozapatería, ALDO (que ya está en sus madrileñas pantallas ), donde me compré mi bolso azul que me dejé en Madrí (tonta de mí, porque ahora estoy parca en bolsos), para ver si me desparquizaba de bolsos y encontraba uno BBB, pero nada. Mucho más feo todo que hace 3 años, dónde va a parar, y mucho más caro. Así que nada, a pasar por Union Square, por delante del Kuleto’s y el Scala (restaurantes ambos, de uno nos mofábamos del nombre, en el otro cenamos), delante del hotel de “Hotel“, por delante del Sear’s Fine Food (un sitio al que no he ido (aún) donde ponen un montón de minitortitas en plan torre y siempre hay cola, desde muy pronto indermornin), y por delante del Befeater del hotel de en frente de nuestro ex-hotel, ex480 de Sutter, que ahora es un Marriott y ha enfeado mucho, ya os lo digo. Luego pasé por delante del primer Walgreens de mi vida y me fui a esperar el autobús number 2 que viene para Clement directito.
Me senté al lado de una señora de unos 80yPicoPies (perdón, años, queríadecir) que, cada vez que le rozaba el brazo, miraba hacia nuestros brazos rozantes, en plan chungo. La “buena” señora parece que no se daba cuenta de que es complejo no darse un poco cuando íbamos cuesta abajo. Cosas de la ciudad, señora, mire, lo siento. BAH!

Y ahora, a ver si consigo poner una galería de fotos varias…

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Y bueno, eso, llegué a casa a eso de las… ¿4 de la tarde? en vez de a la 1:15 o así, que es la hora a la que suelo llegar generalmente.
Ha hecho un día muy chulo, a ratos nubladillo, la mayoría del tiempo con sol y vientecillo. Casi no hacía frío.

Poco más ha acontecido hoy. Fuimos al Salvation Army a ver si encontrábamos un tocadiscos, pero nada. No sé si os conté ya la historia de “el tocadiscos, el cd y el ampli“, creo que sí, ayer, o algo. El caso es que Helena tiene mono de tocadiscos y además Jose ya compró unos vinilos que esperan sentados en el suelo a ser tocados en el tocadiscos, pobres. Ya me he ido del hilo… bueno, que ni había tocadiscos ni nada, fatal. Nos volvimos a casa sin ello y sin una mesa muy mona que vimos el otro día y que nos gustaba mucho a Jose y a mí, pero a Helena no (así que ella estaba contenta, ¡maldita!).

Y ya me callo.
Espero que anden ustedes todos finamente.
¡Muchos besos y hasta pronto, chatos!
c

Tamales y Pupusas. Corchos y Pizarras. Birra, crepes y celtas.

downtown, edificios, financial, paseo, salir, turismo, viajes, vivir

¡Buenas de nuevo, lectores!
Aquí estoy otra vez más para “amenizaros” un rato la vida.
Jajajaja. Jejejeje. Jijijiji.


Éste ha sido un día de tremendo solazo calenturiento.

Hoy me he cortado las uñas. Es la primera vez que lo hago en San Francisco y oye, lo he hecho mejor aún que en Madrid. Y muy rápido. Sé que os interesa este tema, por eso os lo cuento. Al menos a mi Señor Padre debería interesarle, ya que llevaba años y años y años -y años- diciéndome que dejara de mordisquearme las uñas hasta que un día lo conseguí (cruzo los dedoscon uñas, no sea que recaiga).

Blue Trompetero

Dejando de lado ese gran tema que son mis fuentes corporales de quinina (junto con el pelo, que con esta humedad lotengo estupendo y parece que tengo pelo), os cuento que hoy hemos ido de excursión. Aquí mis coleguis compañeros me han llevado a su ex-barrio, a la Misión, The Mission, o como quieran ustedes. Estaba preciosísimo. Hemos visto un callejón lleno de grafittis chulos chulos…
Cierto es que he recorrido también las calles que recorrí la otra vez con Susana, e hija mía, es que cogimos las peores, claro que eran las que eran, porque si el Muni te deja ahí, pues te deja ahí. El caso es que la plaza esa y el primer trozo de la 16th son las zonas con más homelesses de todo el barrio, o algo. Una pena. Cuando vengas, Susanita, vamos de nuevo y verás qué chulísimo es, eh! 😀

El caso es que me han llevado a comer a un restaurante de cocina Salvadoreña y Colombiana. La señora encargada camarera y supongo que dueña era toda una madraza. Majísima es la señora. Hemos comido pupusas y tamales con frijoles y arroz. Yo no tomé pupusas, porque me resultaba demasiado. Las pupusas, para el que no lo sepa, que debíamos ser todos hasta hace poco, son como unas tortillitas de harina de maíz que están rellenas de cosas varias: queso, queso con flores (de calabaza o algo parecido, tenían un nombre raro), espinacas y cosas, cosas y otras cosas, cosas y más cosas. Y luego Jose y una servidora nos hemos metido entre pecho y espalda un tamal colombiano, que es de pollo y cerdo y lleva también guisantes, patata y zanahoria. Llena no sabéis cuánto. Tremendo. Pero estaba buenísimo y los frijoles con arroz también, cómo no. Hm….

Flower Power

Gozilla

El tercer ojo.

Luego hemos procedido a comprar en una Thrift Store de la calle Valencia unos corchos y una pizarra veleda por $4. Asombroso, porque llevábamos tiempo buscando estas cosas y estos dos pobres periodistas compraron una mini-veleda por como $12 hace un par de días.
Las tiendas estas de cosas usadas son lo más, de verdad, no sé cómo no tenemos de estas cosas en España, porque son realmente útiles para todos. Eso sí, huele a polvo que da gusto y me pica todo durante un rato, pero tienen de todo de todo: libros, cómics, agendas, cuadernos, libretas, álbumes, muebles de todo tipo, vajillas, cuberterías y cristalería varia, zapatos, ropa, bolsos, pósters, electrodomésticos, teles, dvds, decodificadores de TDT (¡de hecho nos hemos hecho con uno de estos! A ver si funciona.) … en fin, millones de cosas. Ya estamos abonados a ellas, jiji. La verdad es que el sofá este está resultando ser una gran gran compra, os lo digo con el culo en él mismo. Desde que quité mi mesa y la llevé a mi habitación, cuando estoy en el salón siempre estoy sentada aquí, como ahora (¿os suena, familia?)

Y bueno, luego estos chicos se volvieron a casa a trabajar y yo me quedé a dar una vuelta. Me paseé un poco más por Valencia y subí por la 16th a la calle Mission -el camino chungo que os decía antes. En una tienda mexicana de Mission que era el equivalente a las tiendas gigantes chinas de alimentación del barrio compré harina de maíz y frijoles para experimentar en casa y anduve sobre mis pasos para dirigirme al parque de Dolores.

Dolores Park, up up and away!

¡Vaya cuestas!

Exclamación ridícula viviendo en esta ciudad, vale. Aunque cierto es que este barrio, el nuestro, Inner Richmond, es bastante llano. Se agradece y todo, aunque para mis piernas y forma física general más me valía haber vivido en lo alto de los Twin Peaks. Ejem.

…. estaba diciendo yo…. Ah, eso, que me subí a lo alto del parque de la Dolores, a ver las fantásticas vistas que hay de las que me quedé prendadísima en la primera visita de 2008. Waaaaahhh…. Lo que mola ver las casitas preciosas franciscanas, un montón de arbolones y de fondo el centro y el centro financiero, el Bay Bridge y un poquito de agua.
Hoy como hacía un solazo tremendón, estaba la calle llenita de gente, y el parque ya ni os cuento. Todos al sol, con sus perros, sus picnics, sus cosas, en camiseta y bermudas y chanclas, o sin camiseta pero con bermudas y sin chanclas. Si en Madrí sale un rayo y se ponen así, aquí son más raudos aún. De hecho cuando llueve y hace frío hay algunos locos que van así. Será que 11º (centrípetos) y lluvia y viento soplado muy de cerca por el mismo Eolo que dibujó preciosamente mi Sr.Padre es mucho calor para ellos. ¡Raaaaaaarooooooosss!

Y luego seguí cuestabajo hacia el Castro, el barrio gay por excelencia. Todo coloreado con los banderines arcoiris de las farolas y el banderón en el cruce de Castro con Market y otra calle más que no recuerdo cuál es y no voy a mirarlo. Hoy de por sí ya habría sido colorido. Estaba preciosísimo. En el famoso Teatro Castro ayer actuó la fenomenal Britney Spears… ¡y no fui!, ¡bah! Jejejeje. Helena y JA fueron la semana pasada a una cosa allí y dicen que es preciosísimo por dentro. A ver si consigo verlo. Siempre puedo meterme a la sesión del Wizard of Oz Sing-Along. La otra vez era de La Sirenita. Veo que innovan. Ejem.
Me subí al autobús allí cerquita y me vine a casa, porque hacía una calor tremebunda y yo iba con mi parka que ya no sabía qué hacer con ella (sin poner, claro), la chaqueta puesta (diosmíoquécalor), la bolsa de la compra… y veía la cuesta que tenía que subirme mirándome con cara satánica. Me dio miedo morir por el camino de varias cosas relacionadas con mi cuerpo, mi sed del momento y las cosas ambientales.

Llegué a casa, me cambié y me fui al chino gigantesco a comprar fruta (un melón cantaloupe y unas naranjas de aquí)  y al Walgreens a por chocolate (y de paso un helado de Ben&Jerry’s que se llama American Dream y tiene chocolate, nosequé y trozos de gofre). Volví a casa y me puse con esto.

….. peeeerro… el gofre del helado me ha recordado que ayer fuimos a un irlandés que hay aquí cerca.
Los irlandeses son seres curiosos. ¡Están pluriempleados por todo el mundo! Viven en su preciosa islita esmeralda y lavirgendelpilar cómo se han movido, ¿no? Pues allá que fuimos a bebernos unas pintas de Kilkenny (sigo sin saber qué significa Kil-, aunque sigo pensando que es algo así como tierra). Cuando llegamos había como 4 personas en el local, pero empezó a entrar gente y gente. Mucha gende de esa gente con instrumentos, ¡chunchun! ¡Gente con pinta de irlandesa en un pub irlandés y entran con instrumentos! ¡Fiestaaaa celtaaaaaaaaaaaaaaa!
Mientras entraban y entraban el majete de Jose se fue a por unos cosos que parecían ser crepes aunque eran duritos y sabían como a oblea, rellenos de cosas. Uno de fresas y nata. Otro de fresas, plátano, mango… y nata. Y otro de… ¡¡agaaarrrraaaarrrse que vienen curvas!! … ¡¡¡bizcocho de chocolate y chocolate!!! ¿¿Cómo os quedáis, audiencia?? Nosotros muertos. Jajaja. Pero estaban tremendos.
Para cuando JA volvió, un señor con barbas y pinta de cruce entre Papá Nöel, Gandalf y Dumbledore nos había echado de nuestra mesa (que es cierto que era la mesa disntita y por ello la mejor) argumentando que todos los domingos a esas horas iban él y sus coleguis a reunirse alrededor de esa misma mesa a hacer unos ruidos muy ruidosos y que si nos importaba trasladarnos.
Trasladuvímosnos. Y nos comimos las crepobleas allí, porque aquí se hacen esas cosas. Si no te ponen comida en un garito, te vas a otro, lo pides “to go” y te lo comes allá donde quieras, calle, plaza o garito.

el familiar del tipo de la barra, que era irlandés ¡¡¡fiiijooooooo!!

Y dale y dale y dale, y venga y venga y venga, música celta irlandesa, gratis! Al final se juntaron como 10 o 15 de ellos, todos con bastante pinta de por ahí o hijos de por ahí (por ahí es Irlanda, eh). Al final de la barra había un hombre que era igualico que este actor que seguro que os suena a todos, y que, como su cara indica, es irlandés, claro.

Vamos a hacer un pedido de FIMO, que está rebarato. Os enseñaré nuestras cucas miniesculturas según vayan saliendo del horno (literalmente)

¡¡¡¡Vale, ya me callo!!!!  Si es que cómo os ponéis. ¡Una queriendo detallar cosita por cosita lo que hace para compartirlo con sus seres queridos y rechistando! asjiasjiasjiasjiasijsa!
(O bueno, es que huele a comida y tengo hambre… sobras de arroz de ayer y maíz cocido. YumYum. o ÑamÑam en cristiano)

Sin más, me despido… hasta muy pronto, claro. Alucináis pepinillos si pensáis que me voy a callar tan pronto.

Muchos besos, gentes!
Espero que estéis dormitando agusto.
c

Road Trip!

financial

Ayer mi intención era irme al centro, pasándome por el banco y la tienda de móviles y la de sofás. Estaba preparada-lista-ya para irme cuando Jose me dijo que había llamado a su amigo Héctor para ver si nos podía acercar al IKEA de Emeryville.

¡Ocho millas y pico de largo!

Más largo, más viejo y más utilizado que el Golden Gate.

Emeryville es un “pueblo” que está al otro lado de la bahía, cruzando el Bay Bridge, el puente que diseñó un catalán que no sé cómo se llama. Emeryville está entre Berkeley y Oakland. Emeryville está lleno de grandes superficies estilo IKEA: Target, Office Depot, Best Buy, centros comerciales a la intemperie (muy útiles aquí, lloviendo la mitad de año, para que se te mojen las cosas yendo de tienda a tienda, fenomenal -claro, que también te dan bolsas de papel para todo, estupendo en los días de lluvia), naves industriales y…. PIXAR! Una pena que no encuentro trabajos de “posadora para caras y gestos para pelis de animación“, ese trabajo creo que lo haría bien, ¿no creéis?

En fin, que al final Héctor nos dejó su coche, para ir nosostros, conduciendo Jose. Fuimos al barrio de Mission (donde queríamos vivir, que la verdad es que ayer estaba precioso, nada parecido al encontronazo grimoso con él cuando estuve de vacaciones). A Helena le entró morriña del barrio, la verdad es que es normal, pero este está también muy bien, aunque estemos un poco más lejos del centro.

Atascazo de ida por la salida del trabajo (a las 16:00, yo no sé a qué hora entran y salen aquí del curro, en fin). Conseguimos llegar a IKEA sanos y salvos y sin ningún problema, tan sólo con una  pasada por el Burger King para llevar, porque pensábamos que era una salid jejejejeje. Recórrete IKEA, que es EXACTAMENTE igual que todos los IKEAs de Madrí, claro, así que perderse uno no se pierde.
Compramos… mesas de trabajo para H&JA y una mesa baratuna para mi habitación, y un par de sillas baratunas pero bonitas y parece (y espero) que cómodas y… unas zapatillas, sábanas, una mantica, unas cajas y unos organizadores para los armarios. No me pasó la tarjeta de débito y la de crédito sí (espero que no me hayan cobrado dos veces!). Aquí con las tarjetas te lo guisas y te lo comes tú solito, como en el resto del mundo, supongo, al menos en Amsterdaam era igual. Tú pasas la tarjeta, le das a todos los botoncitos, firmas, cancelas, pasas la otra tarjeta, y así.
Y luego a meter los muebles en el coche. Era un coche de estos que en las pelis llaman Sedan, de esos típicos de aquí, largos, estilo el Honda azul de mi señor padre y después de mi señor hermano el Javier. Un coche que, a priori, parece espacioso, largo, útil para estas cosas. Pues no. Más cómodos el Mazda de Ana y el exPeugeot de Javier (que es el mismo coche que tenían Helena y Jose en Madrid). Alucinante. Acabé yendo detrás tumbada y con dos cajonzotas en el hueco de las piernas, todo lo largo. Y todo esto bajo la lluvia, porque el sol que había cuando entramos en el sueco sitio se había ido para cuando salimos, y llegó el aguacero, cómo no.

Y ya que estábamos, hicimos una compra grande en el Trader Joe’s, ese sitio del que nos hemos hecho fanes. Estaba lleeeeno lleeeeno.

Y la vuelta. La vuelta fue compleja. Ni una señal que pusiera San Francisco, ni Bay Bridge, ni nada útil. Paseándonos por Oakland y sus partes, cómo decirlo, … chungas, vale. Oakland no se conoce por lo bonito que es, ni lo seguro, precisamente. Al menos no nos cruzamos con ningún kinki que nos quisiera robar los muebles recién comprados, ni la compra, ni el destartalado coche. Vaya paseo que nos dimos por zonas sin un alma, o con almas vagabundas, a lo sumo. ¡Fiu! Eso sí, estás yendo media hora por esos lugares que dan un poco de miedo, o de respeto, como poco, y de repente llegas a la Gran Vía de la ciudad, a Broadway. Y Broadway resulta ser una calle bonita, con luces, con gente normal, ¡CON GENTE!, con casas donde la gente vive y no naves industriales. Al menos ahí puede uno preguntar por indicaciones para llegar a casa.
Y llegamos bien a casa, y fui en coche por la calle Market (el camino que hacíamos Susana y yo casi todos los días cuando vinimos y el del vídeo que me ha pasado AnaLaHermana, este), una zona bastaaaaante distinta a donde vivimos, la de los rascacielos, vaya.

Subir los muebles y la compra, descansar, y Jose y H se fueron a devolver el coche. Yo me quedé para hacer la cena. Pasta con verduras (ajo, zanahorias, pimiento naranja!, tomate y espinacas, y una pimienta con limón que está buenísima). No quedó mal.
El caso es que los majísimos amigos de H&JA, Héctor y Christina, les trajeron de vuelta a casa, porque estaba lloviendo y el Muni (el bus de aquí) de noche pasa cada bastaaante. Nosotros tres cenamos. Ellos, como buenos lugareños, ya lo habían hecho (eran como las 22, creo recordar) y todos bebimos vino (Marqués de Cáceres, comprado en TraderJoe’s!!) y estuvimos un rato de palique.
Le debemos la vida a Héctor. Se conocen desde hace 2 o 3 semanas y les ha dejado el coche, ¿se puede ser más majo? Así que les vamos a invitar a cenar, cuando tengamos sofá… que Jose les tiene prometida tortilla de patatas, jeje.

Y ya, ¡chimpún! Se acabó el día de ayer.
Haré una nueva entrada para hoy, porque este me ha quedado laaaaargo laaaargo. Y sin dibujos míos, ¡fatal!

Hoy me despido con mi yo dibujado por PIXAR…. BOOOOOOOOOOO!!!
Unos besos, gentes!

BOO!

BOO!

El mundo es portátil.

aeropuertos, tecnología, viajes

Hola, mundo.

Aquí va un mejunje de cosas sobre el viaje de Madrid a San Francisco.

Tanto preocuparme por si me iban a dejar entrar en los USAs y al final todos los problemas fueron en la tierra patria, aunque supongo que los de la señora que me sometió al tercer grado tenían su orígen por estas tierras, digo yo, ya que trabajaba para US Airways.

La buena señora me preguntó de todo. Que por qué vengo, para qué, con quién, a dónde, qué voy a hacer, si estoy segura de que mis amigos me van a dejar quedarme 4 meses, quiénes son mis amigos, cómo los conocí, dónde, cuándo, dónde viven, qué hacen allí, qué curso voy a hacer, dónde es, cómo se llama la escuela, hasta me pidieron los papeles de la inscripción (creo que llamaron para ver si era verdad), que de dónde he sacado el dinero para venir, que qué planes tengo, que cuándo me dieron la visa y si fue específicamente para este viaje, que cuándo compré el billete, dónde, cómo pagué. La cosa daba un poco de miedo, la verdad.

Después de este entretenimiento prefacturación, pasé a la última despedida en tierras españolas, de mi señor hermano el Gonzalo. Más lloros y más lloros, me he convertido en una madalena por unos días.

Y ahora vino la segunda parte de los líos. El control.
Pasa una vez. No pitas pero te ven una cosa colgada del cuello:
– ¿Qué es esto?
– Dinero.
– Ay, ay, señorita, esto lo tiene que pasar usted por los rayos también. Vuelva a pasar por el arco, por favor, y de paso quítese también las zapatillas.
Estire los brazos. (Cacheo y vuelta a pasar por el arco de los pitidos).
– Muy bien, muchas gracias.

– Perdone, esta maleta es suya?
– Sí. ¿Hay algún problema?
– Tiene dos discos duros aquí, ¿verdad?
– No, sólo llevo uno, porque no tengo dos.
– ¿Seguro?
– Pues sí, mire, es que no tengo dos, pero si los tuviera, los llevaría.
– Bueno, pues tiene que sacarlo de la maleta, pasarls en una bandeja, como los portátiles y volver a pasar la maleta también.
(Abre la maleta, saca el disco duro, trasládalo al otro lado y pásalo de nuevo, uff)
– Muy bien, muchas gracias.
– Ya mejor lo dejo fuera para los controles venideros, ¿no?
– Si ya no tiene más controles, da igual.
– No, tengo en Estados Unidos.
– Uy, entonces mejor sí.
– Muchas gracias, buenos días.

A partir de ahí, todo como la seda fue. Un vuelo muy bueno, el paso de la aduana (me dejan quedarme hasta el 17 de septiembre), recogidas de maletas y control en Filadelfia fenomenal y hasta me dio tiempo a chatear un poco con las gentes estando allí.

Todo el mundo con su portátil. En el avión, en el aeropuerto, seguro que hasta en el baño.
No eres nadie sin uno. Un laptop, un netbook, un iPad, un iPhone, un SmartPhone, un algo.
Todos con el facebook. Todos con twitter. Todos con varias cuentas de email. Todos chateando, con MSN, con Skype. Todos buscando enchufes como locos en la puerta de embarque porque retrasaron nuestro vuelo y las baterías morían una tras otra, una tras otra. Gracias a los dioses yo llevaba un adaptador…………….un adaptador que no funcionaba, porque era al revés, para adaptar enchufes americanos a enchufes “normales”. Soy muy lista. Pero llevaba mi portátil. Para mí que te hacen llevarlos encima para que te entretengas y así te quejes menos. Para que estés callado y te portes mejor. Por eso ahora puedes conectarte a las redes desde los aviones por un módico precio y desde los aeropuertos con su WiFi gratis, menos en Barajas, que no acabé de entender por qué no me funcionaba.

Y bueno, ya quedaba menos de viaje. Muchas turbulencias en el segundo vuelo. Muchas muchas muchas MUCHAS trubulencias sobrevolando las Rockies, pero muchas. Una luna treeemeeeennndaaaaaaaa acompañándonos todo el vuelo, lo cual se agradeció, aunque no llevaba cámara para fotografiarla, pero era muy espectacular la vista de la lunaza iluminando las Rocosas todas nevadas, y los pueblicos de gente loca que vive ahí todos embombillados.

Gracias al Shuttle que habría contratado, por sólo $17 (un poco más de 12€) me trajeron rápidamente a la casita franciscana, muy bonita por dentro (bastante fea por fuera, aunque ya me parece menos fea, y hasta le veo “un algo”). Jose me subió el maletón y ¡me tenía la cama montada! Y me hicieron un té con menta y me dieron conversación hasta las 2 de la mañana, hora para la que me entró un mareo tremebundo post-viaje con jetlag (el cual aún sufro, todo el día con sueño, cansada, con hambre)

Y ya. San Francisco me recibió lloviendo, pero hoy ha salido el sol así que me voy a bajar a comprar algunas cosas que necesito, y luego postearé sobre el día de ayer.

Saludos a todos, gente. Familia, amigos, españoles todos (aunque sea de adopción).
Nos vemos por las redes, contadme cosas desde allá donde estéis.
¡A ver si voy poniendo foticos del barrio y esta ciudad taaaan bonita!

Unos besos,
c