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03. MAYo, Fotografía / Photography, Mi vida / My life, Retrato / Portrait, Street Photography, Viajes / Travel

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Un niño mirando una pompa llena de zapato. Cosas que pasan en los centros comerciales super chulos y elegantes de la Plaza Roja, llamados GUM. Bonito nombre, ¿no? GUM. Son el paraíso del fotógrafo callejero. No es una calle, aunque lo parece. Tiene árboles en flor (de pega, la mayoría), puestos de limpiadores de zapatos, de helados (que están buenísimos, por cierto), de cosas varias. Tiene tiendas hiperchulas, tiendas normales, cafeterías restaurante y un cocodrilo de Lacoste gigante colgado del techo, flotando en los aires.

Obviamente, tengo fotos de todas esas cosas, pero este niño me hizo mucha gracia. Y las bolas pompa-de-jabón rellenas de zapatos  me parecieron lo más de lo más. Estaría bien tener esos zapatos. No sé para qué, ni para cuándo. Probablemente sólo para mirarlos, esas bonitas curvas, esa piel (de algún pobre animalejo matado expresamente para ellos, supongo, pobre). Me los llevaría con la pompa, como caja de zapatos. Estaría mal llevárselos a casa de otra forma. Ya están acostumbrados a su casa y a poder ser adorados desde todos los puntos de vista posibles. Además, también me sirven para hacer retratos a través. Ya sabéis lo mucho que me gusta poner objetos transparentes delante del objetivo.

Total, que muy bonito el edificio, la plaza, San Basilio (por fuera), el paseo alrededor del Kremlin (por fuera, claro), el no saber por dónde cruzar la calle y dar una bonita vuelta, subir hacia el anillo de jardines y llegar hasta la parada anterior de metro de la nuestra para coger el busus unas 3 paradas porque mis pies estaban muertos ya. Tres paradas moscovitas, que no es lo mismo que tres paradas españolas. Nonono. Ni de lejos. Y eso fue el primer día. Pero es que las distancias en esa ciudad, no son nada normales.  Y las señoras se dedican a ir con unos taconazos de aguja que pa qué. Taconazos por los kilómetros y kilómetros de asfalto, pasadizos-cruce-centroscomerciales, metros, parques, adoquines y bulevares de la ciudad. No quepo en mi asombro, en serio.

Saludillos de nuevo, desde Moscú, en el pasado, hace unos días. Blog al pasado.
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A kid looking at a bubble with a shoe in it. Things that happen in super cool elegant malls of the Red Square, called GUM. Nice name, right? GUM. It’s the street photographer’s paradise. It’s not a street, although it looks like it. There are blooming trees (mostly fake), shoe-shine guys, ice-cream kiosks (delicious, by the way),… It has expensive clothing stores, average shops, restaurants, and a huge Lacoste crocodile hanging from the ceiling, floating in the airs.

Obviously, I have photos of all those things, but this kid was so cute. And I thought these soap-bubble balls with shoes in them were soooo original. It’d be nice having those shoes. Don’t know what for, or “when” for. Probably, I’d just look at them… those nice curves, that wonderful leather (or whatever poor animal’s skin, killed specifically for these shoes). I’d take them in the bubble, as shoe box. It’d be wrong taking them home in any other way. They’re already used to living there, and to being adored from every possible angle. Besides, they’re also useful to take portraits through them. You know how much I like to use transparent thingies to put in front of my lens.

So, anyway, it was a wonderful building, square, San Bailio (from the outside), walk around the Kremlin… Not knowing where to cross the street at is nice, too, and going to the garden ring and getting to the bus stop and taking the bus for like 3 stops because my feet were already dead. Three Muscovite stops, which is not the same as Spanish stops. Nonono. Not by a long shot. And that was the first day. The distances there are not normal, really. And the ladies wear the highest stilettos ever. EVER. They walk around those infinite kilometers of  asphalt, crossing-mall-passages, undergrounds, parks, cobblestones and boulevards of the city. I’m still astonished, really.

Cheers again, people, from Moscow, in the past, a few days ago. Blog to the past.
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último día de cole, deberes deberes…

downtown, financial, Golden Gate Park, turismo

…y mientras Ana y Noelia paseando por San Francisco sin mi gran compañía!

Pero bueno, es que tenía que acabar con las cosas del cole, acabar de elegir -que como todos sabéis se me da muy mal eso de escoger, elegir, seleccionar, sobre todo cuando una tiene 17 fotos parecidas pero no, o que valen todas y todas me gustan igual, un horror me supone

Total, que creo que ya está todo. ¿Que si me convence del todo? Pues no sé, pero al menos está hecho, preparado y colgado en las inmensidades del ciberespacio fotográfico de Yahoo! para poder verlo en clase y que todos me critiquen, espero que constructivamente y que no me hagan llorar ni me pregunten cosas que no sé responder.

Aquí os dejo unas foticos, las del “PhotoEssay” que tenía que hacer. Básicamente es contar una historieta, la que quieras, con fotos. La mía dice: “He quedao con gentes (Ana y Noe, iba a ser con H, pero por cosas de la vida no pudo ser) y estoy un poco perdida en esta ciudad extraña. Ah! No! que están ahí al otro lado del paso de cebra!” Y ya. Complicao, eh?

Bueno, qué más.
Ayer sí estuve de turisteo con las visitantes. Bueno, una visitante y una nueva inquilina para mi habitación, al menos durante dos semanas desde que yo me vaya.
Fuimos a brunchear al Mel’s. Luego al Golden Gate Park, pasamos por el Conservatory of Flowers (yo no me voy sin ir a ver la exposición de las Wicked Plants, las plantas carnívoras, ¡Ñam!) y luego a ver el Museo deYoung, que Ana es muy fan, y descansamos un poco en la cafetería. Habían puesto una especie de carpa transparente en la terraza. Qué feo. Supongo que sería para algún tipo de evento nocturno o algo…

Y luego…. Nos fuimos a coger el Muni Number Five, para ir al centro y ver un poco de vida, huyendo de la niebla, que quería comernos.

(Por cierto que, ahora hace un solarro tremendo… durará? Pasará lo mismo que todo estos últimos días, que se viene resumiendo en: “nublado – despejado – nublado y niebla que amenaza – niebla que viene – niebla que se nos come – niebla que se nos ha comido – casi que nos vamos a la cama”… y así un día tras otro.)

Bueno, que estaba diciendo yo que nos fuimos al centro. Bajamos en Market, subimos por Powell, pasamos por Union, fuimos a que vieran el edificio de Frank Lloyd Wright que está ahí al lado, hice mis fotos para mi entrega final, subimos por Grant hacia la puerta de Chinatown, seguimos subiendo Grant, cogimos el alley del Vesuvio y el City Lights, subimos por Columbus un poco más, querían ir a ver el agua así que bajamos por donde vinimos y cogimos la calle anterior a Broadway y bajamos hasta justo justo donde está el Pier 7 (del que ya os he hablado varias veces, bueno, de todo lo demás enumerado hasta ahora, también había hablado, varias varias veces). La Coit Tower estaba siendo devorada por nuestra amiga LaFog, gran visión, tengo que colgar las fotos…. yo le hacía fotos mientras el par de dos iban hasta el final del Pier. Luego fuimos al Ferry Building, porque había cansancio, ganas de beber algo caliente y además necesitábamos cambio para el autobús de vuelta. Total que el FerryBuilding estaba cerrando. Súbete Market, que ahí hay muchas cosas donde comer o beber. Todo cerrado o cerrando. Eran las 7:30pm. Después de seguir y seguir decidimos ir al 7/11 a comprar para hacernos con billetes enanos para el bus. Y volvimos. Y la autobusera estaba loca y conducía como tal.

Yo no sé cómo estas dos aguantaron todo eso. Yo estaba muerta y ni había volado durante casi 1 día, ni no había dormido (bueno, duermo mal, pero duermo, y en cama), no tenía jetlag,… Asombrada me quedé, pero bueno, Susana también estaba hecha una championa. Total que obviamente llegamos y cayeron en los colchones muertas. Y yo me puse con mis fotos del día, y mis fotos del día anterior (que fui con H&JA a Fillmore a ver japoneses complejamentepop”  (vease la foto que viene aquí cerca) y luego a la calle Union (muy de pasta, muy de pijos, muy bonita) y bajamos a Fort Mason y volvimos a casa muertitos. El día anterior al anterior, me fui sola a Baker Beach. Quería hacer fotos al Golden Gate siendo comido por nuestra perpetuamente presente amiga la niebla. Una pena que salí tarde y estaba ya casi engullido. Volveré. Está cerquita y mola el sitio.)

Eso sí, esta mañana me han contao que se despertaron superrequetepronto (viva el jetlag) y que he estado toda la noche soltando speechees ininteligibles. ¡¡¡Qué divertido es dormir conmigo!!!

Y ya me callo, que me tengo que ir a tomar algo con estas antes de ir a clase, a ver si me da tiempo.

Si queréis ver el resto de las fotos que he colgado estos últimos días, ya sabéis:

mi flikr

¡Muchos besos a todos, pandilla! 
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Domingo dominguete.

comer, Geary, Mission

El tercer día, el domingo, nos fuimos en autobús hacia la calle Fillmore. Fue un día lleno de plazas-parque y de calle Fillmore abajo.

Nos bajamos allí pero antes nos encaminamos a dos plazas-parque. La primera fue Alta Plaza. Como su nombre indica, está muy muy alta, en lo alto de una colina muy alta. Tiene unas vistas tremendas, obviamente. Se ve una gran parte de la península. Chulísima. Subes por un lado en donde básicamente hay hierbajos y miras alrededor y hay unas vistas muy bonitas de casas, edificios y la ciudad en general. En lo alto del alto hay una hilera de árboles y al llegar allí, de repente te encuentras con las espectaculares vistas del otro lado: el mar con los barquitos de vela navegando en domingo. ¡Precioso! Y hacía una calor muy sofocante. Todo el mundo tomando el sol con sus toallas, sus netbooks, sus familias y sus picnics.

Luego, dando un rodeo por las calles del barrio de Pacific Heights, un barrio de gente con pasta y casas muy chulas (de donde creo que son mis adorados Two Gallants), fuimos hasta Lafayette Park, en donde había estado antes con Helena.
Para llegar a esta plaza, que está en un alto también, tuvimos que escalar una de las calles más empinadas que he subido en lo que llevo aquí (junto con Hyde por Marina y la calle Lombard para ir a ver la parte que hace eses, pero eso lo hicimos unos días más tarde… uff). No recuerdo el nombre de la calle ahora mismo, lo podría buscar, pero no me apetece, jeje. Subimos a la plaza por la parte boscosa. Había unos entes haciendo una especie de sesión de fotos raras (esto pasa muy a menudo por aquí, ya he visto varias en sitios de lo más variopintos y pintorescos). Y subimos y subimos por la sombra, hasta llegar al sol y a una loma abajo con césped lleeeeeeena de jóvenes tostándose con o sin (con poca, vaya) ropa.

Y volvimos a Fillmore. Fuimos bajando la calle, que está llenita de tiendas, cafés y restaurantes (lo malo es que es bastante cara la zona) y tiene mucha mucha vida. Ya sabéis además que aquí los domingos son como los sábados españoles, así que estaba todo hasta arriba. Seguimos hasta entrar en Japantown y fuimos a un restaurante japonés que nos habían recomendado Helena y Jose, llamado IROHA, que suena a nombre vasco, pero es japonés. Llegamos bastante tarde pero no hubo ningún problema, la gente seguía entrando y yéndose, pero nunca estuvo a rebosar. Chachi. Te invitan a té verde que te rellenan una y otra vez como si de un refresco se tratara. A la comida me invito Susana, ¡más maja! Estaba todo muy bueno.

Luego proseguimos en Japantown, yendo hacia la pagoda o lo que quiera que sea que tienen allí y entramos en sus centros comerciales, que tienen milloooooones de cosas chuuuulis de allá. Millones de cosas me habría comprado, de todos los tipos, pero al final sólo compré un monedero muy cuco con un pajarete que dice “FREE HUGS” por $4. Y eso que vi ochocientos millones de cosas de un muñeco precioso marrón que tengo en el Mozilla que dice DOMOOOOO. A Susana no le gusta. ¡BAH!

Salimos de los centros comerciales, vimos a un grupo de gentes japonesas uniformadas debajo de la pagoda cantando algún tipo de cántico, cruzamos Geary y seguimos bajando la calle Fillmore en dirección a Mission, pasando por la Saint John Coltrane Church. ¡Sí, gente, Coltrane aquí es Santo y tiene una iglesia! A ver si vamos a ver qué hacen algún día….  Pasamos por Alamo Square para ver las Painted Ladies (esta vez con sol, no como el primer día), que estaba llena también de gente de picnic tranquilamente; Cruzamos Haight Street, el Duboce Park que está muy cuco y seguimos y seguimos. Dimos una vuelta por Mission St y Valencia, por el Clarion Alley (el de los graffittis) y llegamos al Dolores Park… íbamos a tomarnos un helado pero había una cola TRE MEN DA (domingo + solana = todo SF en la calle, sobre todo en este parque) así que cruzamos al Dolores Park Café y nos pedimos unos Smoothies que estaban muy buenos y vitaminosos. Nos los tomamos en el parque sentadas pero empezó a hacer frío en cuanto bajó el sol (como siempre), así que nos replanteamos lo del helado (lo normal cuando empieza a hacer frío), porque la cola era ligeramente más corta. Un rato de cola y teníamos nuestros helados en tarrina de dos sabores. El mío era de Chocolate con coco y Café? No recuerdo muy bien, pero los helados de ese sitio están muy buenos.

Y poco más. Salimos de allí, nos fuimos comiéndonos los helados hasta Castro por la 18 y cogimos el 33 hasta casita.
¡Chimpún!

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Hoy me está doliendo mucho la cabeza. Me duele toda. Me duele toda a lo bestia a veces. Y me duele el lado izquierdo más aún, doliéndome la cara en sí misma. Bastante molesto es. Agh.
Hemos comido restos del guiso de carne de ayer y Hele se ha hecho un arroz a la cubana con restos de arroz también.
He estado en coma provocado por el dolor de cabeza, así que he visto alguna serie más, he estado escribiendo esto a ratos, he merendado yogur de vainilla al que he echado unas mini-cookies de coco con pepitas de chocolate (ñam) y mientras nos hemos puesto el DVD de Helena de Grease. Jijiji. ¡Sí! He visto Grease otra vez. Jejeje. Y las escenas cambiadas o eliminadas, que no nos han aportado mucho, la verdad.
Después ha sido gracioso porque hemos andado desvariando vía Facebook al respecto de la peli. Con el “hemos” me refiero a Helena, Jose y yo. Desvariábamos a la vez en casa y por ahí, jejeje… unas risotadas que nos hemos echado. Jijiji.
Y ya. Luego un rato de palique y ahora es la 1:30am y estoy acabando de escribir esto. Aún me queda meter las fotos, eso sí… Y a ver si mañana me despierto sin el dolor de cabeza, porque estoy que no estoy.

En fin, ya me despido.
¡Muchos besos, familias de todos tipos!
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Do you remember…

turismo

¡Hola, pandilla!

Después de 10 días de duro turismo por la ciudad, alrededores y más lejos que alrededores, vuelvo a estos caseros y electrónicos lugares para contaros las cosas que hemos hecho mi querida Susanita y una servidora.
Intentaré hacerlo lo más ameno posible e intentaré acordarme de todo lo que hemos hecho, lo cual es dificultoso, porque hemos hecho mucho. Gracias a los dioses habemus reportaje fotográfico, cosa que ayuda a que las neuronas funcionen más o menos adecuadamente.

Como veréis, me ha dado por las gaviotas. Hay muchas, están muy blanquitas y limpias y son fotogénicas. Al menos a mí me lo parece. Suelen estar un poco moscas. Supongo que como tienen un ojo a cada lado no les gusta que te pongas fuera de su rango de visión o algo y están venga a girar la cabeza con cara de malas pulgas. Jiji. Pobres.
Las fotos del despegue de gaviota y el retrato de gaviota son desde el Pier 7, del que ya os he puesto fotos de ahora y de hace 3 años hace unas cuantas entradas. Llegamos allí recorriéndonos la calle Market desde Union Square, donde nos dejó el 38.

Era uno de los recorridos que más hicimos en el verano de 2008. De hecho hicimos un camino bastante parecido, porque luego seguimos hacia el Pier 39, en donde está el centro comercial (bastante) para guiris, con la ferria y los majos Leones Marinos tomando el sol, pegándose porrazos y subiéndose los unos encima de los otros. Esta vez había bastantes menos, eso sí. En el Pier 39 y aledaños hice las fotos de las amapolas de California, Susana girándose y la niña del gorro admirando a los leones marinos. Entre Susana y yo le hicimos un book entero a la enana, jiji.

Comimos en el Pier 39 en un pseudoitaliano llamado Luigi’s o algo así, que estaba bastante potable, con vistas a la Bahía. Creo que esto ya lo conté… y también que mientras nosotras comíamos el resto de la gente cenaba. Eran como las 4 o 4:30. Aún me alucinan estas cosas.

Si es que me comen de todo, que no?

Después proseguimos el camino hacia Fisherman’s Wharf. No hemos probado la sopa de almejas en pan redondo (Clam Chowder, os puse una foto por ahí otro día). Eso sí, encontramos a una de mis amigas comiéndose una, ahí va la imagen que lo corrobora   >>>>>>>>>>>>>>>>>>

Y seguimos y seguimos hacia la playita de las gradas, en donde estuvimos un rato sentadas, zapatillasenlaarena, haciendo de cotillas con objetivos. Fotografiando a niñas perseguidas por olas, a turistas varios, a gentes que estaban en las gradas… ¡y a los bañistas! ¡Sí, amigos, en esta playa hay de eso! La mayoría de ellos debían tener entre 60 y 80 años. Chicarrones (y chicarronas) del norte que se estaban haciendo largos y largos de un lado al otro de la playa, con Alcatraz y Marin de fondo y Fort Mason y Golden Gate mirándonos desde la izquierda (o el Oeste).

Seguimos por Fort Mason, en donde pasamos por una Ferria de comidas y músicas mayormente latinas u orientales que no recuerdo cómo se llama, pero que oímos que la tienen todos los viernes, creo y no comimos nada, porque acabábamos de comer, así que seguimos y seguimos por el barrio de Marina, en donde tienen unas casas que dan al gran césped de delante y el agua. Casas con unas fachadas que son casi todo ventana. Casas-escaparate. Mansioncillas estilo hacienda mexicana, muchas de ellas. Casas bonitas, casas feúchas, casas tremendas. Casas en calles con nombre de ciudades o gente o cosas españolas: Ávila Street, Toledo Street, Cervantes Boulevard, Retiro Way, Mallorca Way, Alhambra Street…. todas metidas entre Fillmores, Scotts, Divisaderos (uy, éste es hispánico), Beaches, Pierces y… ¡Capras!

Seguimos y seguimos entre campos de deporte, zonas marismeñas llamadas Crissy Fields, que para 2100 (?) habrán desaparecido por la subida del agua en el mundo, viendo las obras del nuevo nudo para llegar al Golden Gate desde el Exploratorium (al que no fuimos, otra vez), con las casitas de los militares al fondo, con la playa a la derecha, una playa con unas vistas tremendas y con gente que pasea a sus perros o corre o se toma copas de vino mientras juega con sus nietos en la orilla. O donde ves gentes con perros enanos que van en coches con bigotes gigantes naranjas de pelo de teleñeco en el parachoques (esa foto es de Susana, la pondré otro día si ella me deja, o que ponga un enlace… porque es pa verlo). Gente rara, gente de aquí. Gente molona. Gente sin complejos, eso seguro.

Bodorrio Goldengueitiano… aunque no fuera gay

Gente que se casa en la playa como si nada, con unos cuantos amigos y unas cuantas familias, supongo, y gritan y los novios se besan con la puesta de sol Goldengueitiana de fondo, todo muy bonico y bucólico y bellio…

Y sigue que te sigue llegamos al Golden Gate, por Marine Drive, ese trocito de calle que lleva a Fort Point (donde la foto que puse de Vertigo), aunque esta vez no llegamos al Fuerte, nos quedamos haciendo las fotos que puse el otro día de la puesta de sol en el Golden Gate y los intentos de fotos con larga exposición, que no quedaron mal del todo… pero esas fotos ya las habéis visto.

Parriba de la cuesta que nos fuimos a coger el 28, que nos deja en California con Park Presidio Boulevard, a unas… 6 manzanas de casa. Y a descansar.

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Hoy ha sido un día descansado y triste. Nos levantamos a las 5 porque el shuttle (la fregoneta) venía a recoger a Susana a las 6. Su vuelo era a las 8:30. Ha llegado bien al aeropuerto, llegó bien al JFK y espero que llegue sana, salva y no extremadamente cansada a casa.
Después a la cama de nuevo a descansar y curarme el sueño hasta las 12 o así. Comer salmón al horno con un arroz con setas estilo risotto que ha hecho Hele y ha quedado muy bueno (una cosa que echaba de menos, la comida casera… mucha pizza y mucho restaurante estos días) y chocolate del que regaló Susana a Helena y Jose. ÑamÑam.

Después de 10 días permanentemente juntas, se me hace raro estar sola (bueno, no estoy sola, estoy con Hele y Jose, pero en casa). Ahora estoy tristona y llorica y la echo de menos. ¡Bah! ¡Tenías que haberte quedado más tiempo, somos tontas!
Han sido 10 días que han parecido 2, qué cosa más rara. Diez días de acá para allá. En San Francisco. En Yosemite. En Marin y los Muir Woods. Menos mal que, como Susana me conoce bien, me ha dejado descansar un par de tardes, porque estoy vieja, no estoy en forma y si no, no doy mucho de mí, o de sí.
Diez días tan repletos de cosas que no he tenido tiempo, o fuerzas, para contaros. Demasiadas cosas y sitios y pizzas hawaiianas que contar y comer. Teatros musicales con pelucas gigantes o con lobeznos danzo-cantarines y chistosos. Parques nacionales con árboles gigantes y plantas paleolíticas. Squirrels! y Chipmunks (que vienen siendo Ardillas grisáceas y ardillas pequeñas pelirrojas hiperactivas). Golden Gate Bridges, Golden Gate Parks, Golden Gate Avenues.
Espero poder resumirlo decente y amenamente (¿esa palabra existe?) y que no muráis de cansancio del lector de blogs carolíngicos.

Os dejo por hoy, para vuestro descanso y tranquilidad.
Muchos besos a todos desde la ciudad a la que han vuelto la niebla, el viento y el frescor. Será porque se iba Susana….
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turismo

¡Holas!
Dejo aquí alguna fotillo del otro día de camino al Golden Gate.
Ahora estoy cansadísima y tenemos que levantarnos a las 5 o así para ir mañana a Yosemite.
Hoy esuvimos desayunando unas minitortitas tremendísimas, en Alcatraz, comiendo en Chinatown y dando una vuelta por North Beach. Qué de cuestas, madre mía.

Ayer… fuimos al Golden Gate Park al Japanese Tea Garden, que es precioso, y a la Academy of Sciences, que está bastante chulo. Luego comimos en el Mels y nos vinimos a casa, que tenía que poner lavadorasecadoras y descansamos.

Antesdeayer… fuimos a Fillmore, Pacific Heights, comimos en Japantown y dimos unas vueltas por allí y sus centros comerciales con tiendas japonesísimas, seguimos Fillmore hasta Alamo Square con las Painted Ladies… seguimos más Fillmore hasta Mission, dimos una vuelta por Mission, fuimos al parque Dolores, comimos un rico helado después de hacer una cola bastante larga pero menos de lo que era un rato antes, llegamos al Castro y cogimos el bus de vuelta. Largo día ese también.

Antesdeantesdeayer… fuimos al monte Sutro, pasamos por la Cliff House de bajada a Ocean Beach, nos mojamos los pieses en el agua, que corta…. nos mojamos los pantalones con una ola más grande de lo que esperábamos, nos metimos en el Golden Gate Park y vimos el molino holandés que tienen (que en realidad se ve desde toda la playa y tal), vimos los campos de fútbol (soccer aquí), a los búfalos o bisontes o lo que sean, un topo asomando la cabeza por su topera y comiendo yerbajos, laguitos en donde por fin encontramos un puesto de perritos, pretzels y demás y comimos y descansamos un poco… y seguimos andándonos el parque hasta la salida más cercana a casa, que es la de los museos.

Antesdeantesdeantesdeayer… fuimos al centro, nos bajamos en Union Square, bajamos a Market, nos la recorrimos entera hasta el Ferry Building, entramos en el building, anduvimos todos los piers desde el F.Building (que es el 0), parando en el 7 y el 39. Comimos en el 39 en un sitio “italiano” donde cuando nosotras comíamos, los demás cenaban… seguimos andando hacia el Golden Gate pasando por Fisherman’s Wharf, Fort Mason, Marina, la playa, Crissy Fields y bordeando el Park Presidio hasta llegar a los pieses del puente, donde hicimos (o intentamos hacer) unas fotos con larga exposición, pero había demasiada luz aún.

Ahora debería ducharme, porque mejor ahora que a las 5 de la mañana, pero estoy taaaan cansadaaaaa! En fin, a ver qué decido.
Ahí os dejo las fotos del puentecito.

¡Muchos besos, gentes!
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¡Ay, os echo de menos!¡Y más en mi cumple!

comer, salir

Buenas noches, ¡o buenos días!

Ya son las 12 de la noche aquí, con lo cual mi cumpleaños de 24+9 horas se ha acabado. ¡El cumpleaños más largo jamás contado ha sido! Además esta mañana me desperté prontito, así que ha sido un día largo… pero al menos tranquilo.

Esta mañana respondí  a todas las felicitaciones que he recibido, casi todas por facebook, hablé con ustedes padres, hermanos, sobrinos y con Susana, para ultimar detalles y recibir más felicitaciones de ella misma y su señora madre.
Mañana llega la susodicha, por la noche, a eso de las 9. ¡Espero que tengas unos grandes vuelos, chata!

Luego íbamos a comer a un japonés Helena, Jose y yo. ¡¡¡Pero antes me dieron regalitos!!! Me han regalado un libro de relatos de San Francisco, una libretica muy bonita de San Francisco también y una cajita estrellada de SuperMario con caramelicos a conjunto. ¡¡¡Más majooooooossss!!!
Luego lo malo es que íbamos a Mission al japonés (en el que ya haían estado ellos) y hemos perdido el bus 33, porque ha pasado antes de tiempo. Hemos tenido que esperar como no sé, ¿20 minutos? para que luego el señor autobusero no quisiera abrirnos la puerta y se pasara una parada… tener que andar de vuelta, y andar más al restaurante… y ver que … ¡¡¡estaba cerrado!!! … Menos mal que había otro japonés en la esquina de la siguiente calle que… ¡¡¡también estaba cerrado!!! Así que nada, a andar un poco más. Al final no hemos visto más japos y hemos comido en un sitio yankilandés. Brunch Jose y yo, y Hele una hamburguesa de shitake o algo así. Hemos comido bien. Mi brunch constaba de huevos revueltos, patatas fritas en aceite de ajo, tostadas con mantequilla y/o mermelada y un bol de fruta (sandía, cantaloupe, honey dew (creo) y piña… todas muy buenas) y luego un café que también estaba bueno.
Después dimos una vueltica por Castro/Mission y nos encontramos con unos doscientos restaurantes Japoneses, fíjatetú. Volvimos a la Thrift Store de Mission a ver si había tocadiscos. Había uno pero no funcionaba, porras. Helena y yo nos quedamos mirando el resto de las cosas y las ropas y una hora más tarde salimos de allí. ¡No sé cómo Jose no se harta de nosotras, qué paciencia, la virgen! Al menos encontramos posavasos (por fin!) y yo me compré al amigo que sale conmigo en las fotos que pongo ahora por aquí en algún sitio. Se llama Tom y es muy simpático y Helena tiene mucha envidia porque lo vi yo primero, ¡JA!. Como no encontramos tocadiscos nos pasamos por la otra Thrift Store de la calle Valencia… y ahí había uno que parece ser que másomenosfunciona.
Y antes de volverse a casa nos tomamos otro café en el Café Dolores Park -o algo así se llama-, en el que había estado con Susana hace un rato ya. 🙂

Acompañé a los coleguis a la parada del autobús y cuando se fueron me encaminé a la calle 16th con Mission. La zona chunga del barrio que fue la que pisamos Susana y yo en 2008 y por la cual le cogimos tirria al barrio, que luego resulta que mola un montón, pero es cierto que justo ese cruce de calles es chungo, lleno de homelesses y yonkis y pedigüeños varios, pero vamos, que tampoco hacen nada.

Estaban Luis el valenciano y un roommate/classmate italiano de Padua llamado Niccolo (creo que se escribe así, pero nidea). Esperamos un rato, apareció Hae y los demás fueron llegando con cuentagotas, qué cansinidad, ¡por dios!
Fuimos a cenar tempranamente a la taquería Del Toro, que me la habían recomendado encarecidamente H&JA. Llegamos y a esperar sin pedir de nuevo. Pfff. Y ya me cansé y me fui a pedir. Y ponte tú a explicarle a una italiana en inglés qué son las tortillas, qué son los burritos, los tacos, los tamales y nosequé. Me asombra bastante que no conozca nada de la comida mexicana, ni de la turca, ni de la oriental, ni de nada, la verdad. ¿En Italia sólo saben de comida italiana?
Me pedí una Corona (que aquí no es -ITA, ya sabéis) y un burrito vegetariano con arroz, frijoles, aguacate, tomate, lechuga y… ya, creo. ¡¡Era gigante y estaba muy bueno!!
Tres mil horas después salimos de allá y fuimos al Elbo Room un rato a tomar un par de cervezas y paliquear un rato.

Ha venido una chica que es nueva en la escuela, Patricia, brasileña, que habla fenomenal inglés (con lo cual nadie sabe qué moñas hace en la escuela, pero bueno!). Hemos empezado a hablar de que soy Tauro. Ella también, pero de mayo. Luego a hablar de cuánto vamos a estar aquí, visas y visados, trabajos y demás… y luego se ha puesto a contar que estudió Derecho pero que no le gustaba del todo porque es una persona creativa ella y estudió algo de Diseño Gráfico a la vez que Derecho, pero lo dejó porque no podía con todo, y le gustan la Fotografía, la Arquitectura y demás. Y yo estaba con los ojos como platos diciéndole que era lo mismo que me pasaba a mí. Es muy maja ella y como su novio vive aquí ahora, ella se quiere quedar aquí también, así que a ver si sale algo de ahí, aunque sea una buena amistad creativa, ¿no? También le pasa lo mismo que a mí con eso de estar perdidísima respecto a cómo buscar trabajo aquí de algo creativo sin tener estudios de nada creativo en sí mismos… Estudios Superiores, me refiero.

Y nada, luego a casa. De regalo de cumpleaños, además de comprarme a TOM pagando 99cents+taxes por él, me he pagado un taxi de vuelta a casa porque el autobús iba a tardar como media hora y tenía que ir al baño, qué pasa.

¡Ah! ¡Simona, Hae y Ellie también me han hecho regalos! Una pulsera a conjunto con unos pendientes, de plata y piedras azules turquesa, ¡muy bonitas! Y una tarjeta que me han firmado todos, ¡¡¡más majooooos!!!
Y ya, para las 11:40 o así, creo, estaba en casita escuchando a Bruce el amigo de Ana y Javier, que lo tenía puesto Jose de banda sonora trabajil.

Ha sido un buen día. Fresquito, sin japonés, con viento, creo que mi garganta lo está notando, pero ha estado bien.
¡Ay, qué mayor soy, lavirgendelpilar! Jijijiji.

Adam Stephens de Two Gallants, ay, qué majo es!

Aparte de esto, os cuento que el concierto del otro día, el de mis amados y queridos Two Gallants, que se han vuelto a amigar, estuvo fenomenal, ¡como siempre! La sala, “Bottom of the Hill“, está un poco donde Cristo perdió el gorro, el mechero, o que quiera que sea que perdió… al otro lado de la ciudad, mayormente, pasado Mission, unas cuantas manzanas más hacia la Bay, casi en la Bay ya. Hay una vista tremenda de la zona financiera, eso sí.
Un poco rollo estar sola y tener que aguantar unos primeros teloneros bastante malos, por mucho saxo que tuvieran y unos segundos teloneros con una cantante con una voz tremenda, pero un poco cansinos. Menos mal que mis amigos nunca defraudan. Snif. Estuvieron muy majos diciendo cositas y tal, muy humildemente, como siempre.
Os dejo una foto del señor cantante, Mr.Adam Stephens y un vídeo de un trocito de canción, llamada Crow Jane. Una pena no tener fotos del otro señor, Tyson Vogel, pero es que soy enanita, ya sabéis, y aquí la gente es alta, no había manera.
Me da una rabia que vayan a Madrí y no estar allí para verlos de nuevo, snif! Sigo esperando encontrármelos por la calle y amigarnos. Ay, ¡sería estupendísimo!

Y bueno, ahora ya me callo, que es tarde y tengo que levantarme pronto para comprar algunas cosas antes de que venga Susana, poner la lavadora con las sábanas, las toallas y tal y decidir cómo me voy a llevar las cosas a Yosemite, que nos vamos un par de días la semana que viene… a verlo con agua, o con nieve… pero esperemos que tenga agua en las cascaditas, que la otra vez estaba la cosa de lo más secarra… cosas del Agosto.

Hale, ¡muchos besos a todos, chavales!
La próxima os escribo acompañada de Susana.
¡Os echo de menos!
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PD. Ayer nos entró la morriña y cenamos hispánicamente. Hice una tortilla de patatas y compramos embutido español (un poco insípido) en el Trader Joe’s: jamón “serrano”, salchichón y chorizo de cantimpalo…. acompañado de pan de pita (sí, poco español, lo sabemos) y aceite de oliva virgen extra… de California (¡está buenísimo!… se parece al Picual, ám!), vino Marqués de Cáceres y una ensaladica…. Y luego vimos el primer episodio de la serie The Wire… aunque yo me quedaba dormida a ratos y es un poco difícil de seguir, así que me da que voy a tener que re-verme el episodio. jiji.

Otros besos!
c

Let’s Go Oakland!

clases, comer, salir, turismo

¡Ya estoy aquí de nuevo, pandilla!

¡Ufff! ¡Últimamente no hay manera de llevar esto al día!
Llevo unos 10 días todo el día corriendo la calleja. Cosas de echarse amiguitos en el cole, supongo.

Ya he acabado las clases en el cole. Parece que fue ayer cuando empecé y ya se han acabado… Tres semanas que se me han pasado volando, cada una más rápida que la anterior. Tengo un diplomita y todo.

Bueno… pues… a ver… ¿qué he hecho en mi última semana de clases?… Ahí va, a ver si me acuerdo de todo:

LUNES___Pub Trivia.
El lunes…. fui al cole, comí rápidamente con Jacobo, que me invitó (a mí y a otros) a ir a jugar a una especie de trivial en un Pub de Oakland, porque dice que necesitan gente porque son muy pocos en su equipo (al final acabamos siendo 10, no tan pocos, ¿no?). Total que después de comer me vine a casa y luego al rato me volví al cole, que quedé allí con él. Al final sólo iba yo. Le acompañé a recoger sus trastos a casa de sus padres. Sus padres, muy majos ellos. A su pobre madre le dio una bola de baseball en la cara en un partido y la tiene hinchadísima y se le partió el paladar y todo, pobrecilla. Y luego fuimos al pub ese a jugar. Había distintas categorías: Presidentes de los EEUU, Cerveza (de esta no supe nada, ¿¿¿os lo podéis creer????), Arte y Artistas (de esta sí que supe, padres :D, casi todas, o todas), Canciones de series de TV (esta también se me dio bien), Cine negro o algo así (nidea de casi nada)… y no sé si se me olvida algo.
No ganamos, obviamente, ni siendo 10, muy mal. Pero estuvo entretenido.


MARTES___Berkeley.

El martes al cole de nuevo y luego comí sola por los alrededores de la escuela, porque desaparecieron todos de la faz de la escuela. Luego fuimos a la actividad del martes, que era Berkeley. Bah. Ni fu ni fa. Un campus gigante de universidad, eso sí. Muy bonito. Muy de peli de aquí. Y unas calles con muchas tiendas y tal, pero no sé, no acabó de irme. Será que estoy mayor y había mucho jovenzuelo.
Luego nos tomamos unas pizzas en un pub de universitarios y para casa en el Bart y el Muni.


MIÉRCOLES___Baseball game!

Resulta que Jacob no nos iba a dar clase el miércoles porque iba a llevar a los alumnos de la tarde a un partido de baseball… Tenían muuuchas entradas de sobra y costaban $2 (sí, ¡¡¡DOS DÓLARES!!!, ¡habéis leído bien!) así que nos lo dijo a los de la clase que se iba a fumar. Era o ir al partido o hacer ejercicios de gramática…no había mucho que pensar. Ellie no vino porque “se puso enferma”, jijiji… Al final fuimos Jacob, Luis y Clara (los dos alumnos a los que llevaba en principio), Simona, Inan, Renato, Jeff y yo.
Cógete el BART de nuevo para ir a Oakland, porque el partido era de los Oakland Athletics, más conocidos como A’s  VS. los Boston Red Sox.
Para ser un partido entre semana a las 12:30 de la mañana, estaba lleno. Bueno, lleno no, estaba hasta la bandera, lleno de gentes de todas las edades vistiendo sus colores. Niños de nada años hasta señores de 90, todos animando a su equipo.
Cosa mala, llovió. Así que un par de veces tuvimos que abandonar nuestros asientos para guarecernos en las galerías con bares y pantallas que dan al campo con unos ventanales gigantes.
Jacob trataba de explicarnos las reglas del juego mientras chillaba a grito pelao metiéndose con los Red Sox y animando a los suyos…. Era una bonita estampa. Él chillando como loco mientras nosotros nos mofábamos mucho diciendo que no conocíamos a esa persona… un poco más y los bostonianos le lanzan algo. Jasijaijaisjsia. Fue gracioso.
En fin, el partido largo, pero tampoco se entera uno entre que va para acá y para allá, al baño, a comprar nachos, pretzels, bebidas, a dar un paseo, que si llueve, que si no llueve, y tal.

Y se acabó el partido.

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Y todos se fueron menos Jeff y yo, que nos fuimos a casa de Jacob a ver dos películas bastante horrorosas mientras vegetábamos bastante y cambiábamos la localización de los sofás, mesas y sillones de casa del señor profesor.
Un poco surrealista todo el día, creo yo.

Llegué a casa a eso de las… 12:30 de la noche. Tarde. Cansada. Muerta.
Y al día siguiente a clase de nuevo… ¡el último día!


JUEVES___Final de curso.

Se acababa el curso. Alex el profe majísimo de la primera clase nos tenía preparado un test. Parte escrita de gramática, parte oral sobre un vídeo de Medio Ambiente (en mi caso) y sobre cosas varias de la vida, de charleta. Lo malo es que Alessandro desapareció y no sé que “nota” he sacado, así que la próxima semana a lo mejor me paso para que me cuente, por curiosidad.
En clase de Jacob teníamos que hacer un Speech, pero como por su culpa Jeff y yo habíamos llegado a casa taaan tarde la noche anterior, no teníamos nada preparado, así que lo preparamos allí. Creo que no lo hice muy bien, porque no se me da nada bien hablar en público, ya sea en inglés o en español, qué le vamos a hacer. Jacobo sí que nos dio notas… todo Aes y Bes. Y una C, pero por lo visto siempre pone una C en ese apartado.
Y me dieron mi diploma, muy precioso. Tres semanazas de clase. Jajaja.

Luego hablé con Yoko un ratejo y me dijo que me pase por allí cuando quiera, que puedo usar los ordenadores y lo que quiera de allí, y que le pegue un toque y nos tomamos un té o algo… ¡más majaaaaa!

Para comer nos fuimos Simona, Jeff y yo a Haight-Asbury a comer a un sitio que conocía Jeff, de estos típicos americanos que te ponen desayunos típicos de aquí a cualquier hora del día, aunque yo me comí una hamburguesa.

Luego íbamos a quedar por la tarde, pero había cansancio, así que Simona se fue a casa y Jeff se vino aquí a la mia, porque el vivía lejos, en South San Francisco. Así que nos tomamos un café casero con charleta con Hele y Jose, descansamos un poquito, me cambié de atuendos y nos encaminamos a North Beach a “cenar” a las 6pm (nosotros no cenamos, porque casi acabábamos de comer) y luego a un musical muy chanchi. Eso sí, tuve que ir yo a por las entradas, porque el Jacob las puso a mi nombre, y estuve esperando a los demás que venían a que se dignaran a aparecer… Les había dejado acabando de cenar en el restaurante a las 7:20 y llegaron al teatro a las casi 8, que era cuando empezaba la función. ¡Gentuza! Y hacía rasca. Y el profe nos había dicho que más nos valía llegar pronto, porque se pone de bote en bote siempre y los asientos no están numerados y como éramos ocho… pues obviamente no nos sentamos juntos y mi asiento era un poco maluno. Pero en fin, la obra genial.

Después fuimos a la famosa cafetería o café o bar o como lo quieran llamar aquí Vesuvio, que está en frente de la también hiperfamosa City Lights, librería chanchi por excelencia de la ciudad, aunque Helena y JA son más fanes de Green Apple Books, ya sabéis. Nos tomamos unos refrigerios. Yo una Heffeweizen y un cóctel llamado Jack Kerouac, todo muy literario, ya véis. Se nos unió el profe y nos movimos a garitos más animados que no resultaron ser muy animados y nada, pa casa, que estaba yo muy cansada ese día.

VIERNES & SÁBADO___Good Friday, casa, cama y Adiós, Inan!
Desde entonces vegeto un poco en casa. He dormido como si no hubiera un mañana. Hice la colada. Colgué fotos y fotos en el facebook (que ahora también colgaré aquí, no se preocupen) y ordené la habitación. Ahora me queda aspirar la moqueta, ducharme, arreglarme y volver a salir de casa, porque mañana se va Inan y hay que despedirse y ser educada.

Y eso.
¿Vosotros todos bien?
Muchos besos!
c

Sin novedad en el frente.

comer, Geary, vivir

¡Buenas, familia y amigos!

Pues no hay mucho que contar. Sigo en la misma clase, porque no he dicho nada, porque no sé si me merezco estar en otro nivel. Sigo pensando que en cosa gramatical y de vocabulario puedo estar por encima, pero en cuestión de hablar, sigo sin tenerlo claro, aunque sigo sin saber si es por calidad o cantidad. Vamos, que no sé si es porque hablo menos o porque hablo peor.

Por lo demás, sigo con mis dolores de cabeza. Hoy también lo tengo, así que no echaré todas las culpas de las migrañas a la escuela y los profesores, pero bueno, me duele menos que ayer, así que supongo que la luz de la escuela y el timbre de las voces de los profesores (y lo de que me hagan pensar), ayuda. Me tomo mis ibuprofenos y mis paracetamoles de 1gr. pero lo único que consigo, como mucho, es que el dolor se mitigue o desaparezca durante la media hora siguiente a la media hora que tardan en hacerme efecto. Pero bueno, estas cosas son normales en mí, así que no preocuparse. 😉

Oh, bueno, sí hay una novedad. Bueno, dos.
Ayer fuimos de paseo al Salvation Army (jó, qué gran sitio). Me compré una mesilla chulísima, a conjunto con la mesa de café y la mesilla que compraron el otro día Jose y Helena. Es preciosa. A ver si le hago ahora una foto y lo meto por aquí. Costaba $60, había 20% de descuento, así que salió al final a $52 (unos 36€). Son muebles mexicanos, que parecen antiguos. Helena cree que realmente son antiguos, pero Jose y yo que son así como de madera dejada un poco basta y tal pero hechos ahora. La mesa del salón es verde y beige, y las mesillas son como marrón color café con leche y color… como… leche condensada. En fin, buenas compras, contentos estamos.

Mel's Drive-In

Luego por la noche fuimos a cenar al diner al que fueron H&JA hace un par de semanas. Se llama Mel’s Drive-In y está en Geary Boulevard y es el típico diner de esos americanos, bastante grande y, por lo visto, es donde se grabó American Grafitti. Aunque bueno, ahora es una cadena. Y veo que no fue en éste que tenemos cerca donde la rodaron, sino en el de la calle Van Ness. El caso es que el sitio mola un montón. Me tomé una hamburguesa con patatas, una limonada de esas superazucaradas de aquí y una Hot Apple Pie with Cinnamon a la mode (lo que viene siendo una ración gigante de tarta de manzana con canela caliente con un gigante helado de vainilla…). Creo que pagamos cada uno como… 17 dólares, contando las propinas, así que creo que bastante más barato que lo que habríamos pagado en Madrí por lo mismo, ¿no?

Por fuera

Por dentro

Tenían gramolitas pequeñas en cada mesa y puedes poner canciones para que suenen sólo para que los oigan lo de la mesa o para que suenen en todo el local. Jiji. Mola. Nuestra camarera debía tener como 80 años, tranquilamente, y era majísima ella, con el pelo blanco blanco, con su uniforme con cofia pero con pantalones y con unas gafas de culo de vaso tremendas.
El diner está forraaado de fotos gigantes del restaurante de los años 50 y en una de las fotos salía una muchacha camarera del Mel’s, con pantalones, que ¡tenía tooooda la pinta de ser nuestra camarera! Me quedé con ganas de preguntarle, la verdad.

Y bueno,  luego paseo de vuelta a casa, y me quedé dormida en el mismo sitio que estoy ahora, el sofá, lado derecho, apoyada contra el brazo del sofá, con el portátil encima del cojín del sofá, viendo el curso nuevo de la fotógrafa de bodas Jasmine Star, contando cómo montó el negocio… hasta que Helena muy amablemente y tranquilamente y nada asustantemente me despertó diciéndome que se iban a la cama y que si yo también. Y claro que me fui. Fiu.

Hoy me desperté a las 8 (entre semana, para el cole, me levanto a las 7). No me dio la gana levantarme, así que dormí más. Hasta las 10:00, hasta las 10:30, hasta las 11:00… y luego me quedé metida debajo del edredón casi una hora más porque tenía frío y me daba la gana.
Ahora ya es casi la hora de comer, y creo que hoy nos va a tocar comer pasta del Trader Joe’s, que está dulce y es un poco rara, a ver cómo la hacemos para contrarrestar el dulzor.

Aquí todo está muy dulce. Mucho. Les encanta el azúcar. Aunque las cosas no tengan azúcar, están requetedulces.

Y creo que no tengo nada más que contar. Bueno, me quedan las noticias de El Tiempo. Hace un viento tremendo desde el otro día cuando escribí. Hace más frío, ayer me fui a clase con la parka invernal. Esto, en realidad, significa que, al sol hace calorcete y a la sombra rasca. Echo de menos los días de calorcete general. Snif.
Supongo que por España seguiréis de ola de calor, ¿no? Y por Rusia, ¿cómo anda la cosa, rusa?

Ya me despido.
Espero que estéis todos bien. ¡Y contadme cosas vosotros también, eh!
Muchos besos,
c

Road Trip!

financial

Ayer mi intención era irme al centro, pasándome por el banco y la tienda de móviles y la de sofás. Estaba preparada-lista-ya para irme cuando Jose me dijo que había llamado a su amigo Héctor para ver si nos podía acercar al IKEA de Emeryville.

¡Ocho millas y pico de largo!

Más largo, más viejo y más utilizado que el Golden Gate.

Emeryville es un “pueblo” que está al otro lado de la bahía, cruzando el Bay Bridge, el puente que diseñó un catalán que no sé cómo se llama. Emeryville está entre Berkeley y Oakland. Emeryville está lleno de grandes superficies estilo IKEA: Target, Office Depot, Best Buy, centros comerciales a la intemperie (muy útiles aquí, lloviendo la mitad de año, para que se te mojen las cosas yendo de tienda a tienda, fenomenal -claro, que también te dan bolsas de papel para todo, estupendo en los días de lluvia), naves industriales y…. PIXAR! Una pena que no encuentro trabajos de “posadora para caras y gestos para pelis de animación“, ese trabajo creo que lo haría bien, ¿no creéis?

En fin, que al final Héctor nos dejó su coche, para ir nosostros, conduciendo Jose. Fuimos al barrio de Mission (donde queríamos vivir, que la verdad es que ayer estaba precioso, nada parecido al encontronazo grimoso con él cuando estuve de vacaciones). A Helena le entró morriña del barrio, la verdad es que es normal, pero este está también muy bien, aunque estemos un poco más lejos del centro.

Atascazo de ida por la salida del trabajo (a las 16:00, yo no sé a qué hora entran y salen aquí del curro, en fin). Conseguimos llegar a IKEA sanos y salvos y sin ningún problema, tan sólo con una  pasada por el Burger King para llevar, porque pensábamos que era una salid jejejejeje. Recórrete IKEA, que es EXACTAMENTE igual que todos los IKEAs de Madrí, claro, así que perderse uno no se pierde.
Compramos… mesas de trabajo para H&JA y una mesa baratuna para mi habitación, y un par de sillas baratunas pero bonitas y parece (y espero) que cómodas y… unas zapatillas, sábanas, una mantica, unas cajas y unos organizadores para los armarios. No me pasó la tarjeta de débito y la de crédito sí (espero que no me hayan cobrado dos veces!). Aquí con las tarjetas te lo guisas y te lo comes tú solito, como en el resto del mundo, supongo, al menos en Amsterdaam era igual. Tú pasas la tarjeta, le das a todos los botoncitos, firmas, cancelas, pasas la otra tarjeta, y así.
Y luego a meter los muebles en el coche. Era un coche de estos que en las pelis llaman Sedan, de esos típicos de aquí, largos, estilo el Honda azul de mi señor padre y después de mi señor hermano el Javier. Un coche que, a priori, parece espacioso, largo, útil para estas cosas. Pues no. Más cómodos el Mazda de Ana y el exPeugeot de Javier (que es el mismo coche que tenían Helena y Jose en Madrid). Alucinante. Acabé yendo detrás tumbada y con dos cajonzotas en el hueco de las piernas, todo lo largo. Y todo esto bajo la lluvia, porque el sol que había cuando entramos en el sueco sitio se había ido para cuando salimos, y llegó el aguacero, cómo no.

Y ya que estábamos, hicimos una compra grande en el Trader Joe’s, ese sitio del que nos hemos hecho fanes. Estaba lleeeeno lleeeeno.

Y la vuelta. La vuelta fue compleja. Ni una señal que pusiera San Francisco, ni Bay Bridge, ni nada útil. Paseándonos por Oakland y sus partes, cómo decirlo, … chungas, vale. Oakland no se conoce por lo bonito que es, ni lo seguro, precisamente. Al menos no nos cruzamos con ningún kinki que nos quisiera robar los muebles recién comprados, ni la compra, ni el destartalado coche. Vaya paseo que nos dimos por zonas sin un alma, o con almas vagabundas, a lo sumo. ¡Fiu! Eso sí, estás yendo media hora por esos lugares que dan un poco de miedo, o de respeto, como poco, y de repente llegas a la Gran Vía de la ciudad, a Broadway. Y Broadway resulta ser una calle bonita, con luces, con gente normal, ¡CON GENTE!, con casas donde la gente vive y no naves industriales. Al menos ahí puede uno preguntar por indicaciones para llegar a casa.
Y llegamos bien a casa, y fui en coche por la calle Market (el camino que hacíamos Susana y yo casi todos los días cuando vinimos y el del vídeo que me ha pasado AnaLaHermana, este), una zona bastaaaaante distinta a donde vivimos, la de los rascacielos, vaya.

Subir los muebles y la compra, descansar, y Jose y H se fueron a devolver el coche. Yo me quedé para hacer la cena. Pasta con verduras (ajo, zanahorias, pimiento naranja!, tomate y espinacas, y una pimienta con limón que está buenísima). No quedó mal.
El caso es que los majísimos amigos de H&JA, Héctor y Christina, les trajeron de vuelta a casa, porque estaba lloviendo y el Muni (el bus de aquí) de noche pasa cada bastaaante. Nosotros tres cenamos. Ellos, como buenos lugareños, ya lo habían hecho (eran como las 22, creo recordar) y todos bebimos vino (Marqués de Cáceres, comprado en TraderJoe’s!!) y estuvimos un rato de palique.
Le debemos la vida a Héctor. Se conocen desde hace 2 o 3 semanas y les ha dejado el coche, ¿se puede ser más majo? Así que les vamos a invitar a cenar, cuando tengamos sofá… que Jose les tiene prometida tortilla de patatas, jeje.

Y ya, ¡chimpún! Se acabó el día de ayer.
Haré una nueva entrada para hoy, porque este me ha quedado laaaaargo laaaargo. Y sin dibujos míos, ¡fatal!

Hoy me despido con mi yo dibujado por PIXAR…. BOOOOOOOOOOO!!!
Unos besos, gentes!

BOO!

BOO!