Sin novedad en el frente.

comer, Geary, vivir

¡Buenas, familia y amigos!

Pues no hay mucho que contar. Sigo en la misma clase, porque no he dicho nada, porque no sé si me merezco estar en otro nivel. Sigo pensando que en cosa gramatical y de vocabulario puedo estar por encima, pero en cuestión de hablar, sigo sin tenerlo claro, aunque sigo sin saber si es por calidad o cantidad. Vamos, que no sé si es porque hablo menos o porque hablo peor.

Por lo demás, sigo con mis dolores de cabeza. Hoy también lo tengo, así que no echaré todas las culpas de las migrañas a la escuela y los profesores, pero bueno, me duele menos que ayer, así que supongo que la luz de la escuela y el timbre de las voces de los profesores (y lo de que me hagan pensar), ayuda. Me tomo mis ibuprofenos y mis paracetamoles de 1gr. pero lo único que consigo, como mucho, es que el dolor se mitigue o desaparezca durante la media hora siguiente a la media hora que tardan en hacerme efecto. Pero bueno, estas cosas son normales en mí, así que no preocuparse. 😉

Oh, bueno, sí hay una novedad. Bueno, dos.
Ayer fuimos de paseo al Salvation Army (jó, qué gran sitio). Me compré una mesilla chulísima, a conjunto con la mesa de café y la mesilla que compraron el otro día Jose y Helena. Es preciosa. A ver si le hago ahora una foto y lo meto por aquí. Costaba $60, había 20% de descuento, así que salió al final a $52 (unos 36€). Son muebles mexicanos, que parecen antiguos. Helena cree que realmente son antiguos, pero Jose y yo que son así como de madera dejada un poco basta y tal pero hechos ahora. La mesa del salón es verde y beige, y las mesillas son como marrón color café con leche y color… como… leche condensada. En fin, buenas compras, contentos estamos.

Mel's Drive-In

Luego por la noche fuimos a cenar al diner al que fueron H&JA hace un par de semanas. Se llama Mel’s Drive-In y está en Geary Boulevard y es el típico diner de esos americanos, bastante grande y, por lo visto, es donde se grabó American Grafitti. Aunque bueno, ahora es una cadena. Y veo que no fue en éste que tenemos cerca donde la rodaron, sino en el de la calle Van Ness. El caso es que el sitio mola un montón. Me tomé una hamburguesa con patatas, una limonada de esas superazucaradas de aquí y una Hot Apple Pie with Cinnamon a la mode (lo que viene siendo una ración gigante de tarta de manzana con canela caliente con un gigante helado de vainilla…). Creo que pagamos cada uno como… 17 dólares, contando las propinas, así que creo que bastante más barato que lo que habríamos pagado en Madrí por lo mismo, ¿no?

Por fuera

Por dentro

Tenían gramolitas pequeñas en cada mesa y puedes poner canciones para que suenen sólo para que los oigan lo de la mesa o para que suenen en todo el local. Jiji. Mola. Nuestra camarera debía tener como 80 años, tranquilamente, y era majísima ella, con el pelo blanco blanco, con su uniforme con cofia pero con pantalones y con unas gafas de culo de vaso tremendas.
El diner está forraaado de fotos gigantes del restaurante de los años 50 y en una de las fotos salía una muchacha camarera del Mel’s, con pantalones, que ¡tenía tooooda la pinta de ser nuestra camarera! Me quedé con ganas de preguntarle, la verdad.

Y bueno,  luego paseo de vuelta a casa, y me quedé dormida en el mismo sitio que estoy ahora, el sofá, lado derecho, apoyada contra el brazo del sofá, con el portátil encima del cojín del sofá, viendo el curso nuevo de la fotógrafa de bodas Jasmine Star, contando cómo montó el negocio… hasta que Helena muy amablemente y tranquilamente y nada asustantemente me despertó diciéndome que se iban a la cama y que si yo también. Y claro que me fui. Fiu.

Hoy me desperté a las 8 (entre semana, para el cole, me levanto a las 7). No me dio la gana levantarme, así que dormí más. Hasta las 10:00, hasta las 10:30, hasta las 11:00… y luego me quedé metida debajo del edredón casi una hora más porque tenía frío y me daba la gana.
Ahora ya es casi la hora de comer, y creo que hoy nos va a tocar comer pasta del Trader Joe’s, que está dulce y es un poco rara, a ver cómo la hacemos para contrarrestar el dulzor.

Aquí todo está muy dulce. Mucho. Les encanta el azúcar. Aunque las cosas no tengan azúcar, están requetedulces.

Y creo que no tengo nada más que contar. Bueno, me quedan las noticias de El Tiempo. Hace un viento tremendo desde el otro día cuando escribí. Hace más frío, ayer me fui a clase con la parka invernal. Esto, en realidad, significa que, al sol hace calorcete y a la sombra rasca. Echo de menos los días de calorcete general. Snif.
Supongo que por España seguiréis de ola de calor, ¿no? Y por Rusia, ¿cómo anda la cosa, rusa?

Ya me despido.
Espero que estéis todos bien. ¡Y contadme cosas vosotros también, eh!
Muchos besos,
c

Anuncios