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05. JULyIO, Desvariando, Mi vida / My life

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Do you ever feel like you’re carrying some weird transparent barriers that you can either close or open depending on your mood or whenever you feel like to?
I always wear one of those, my glasses. I always look in the eye, but I guess I don’t want people to look into mine, in case they get scared.

So yeah, open the gates to yourself or don’t. Leave them half-open, or half-closed. I’ve been trying to open them, wider and wider. Don’t know if it has been a good thing or a bad thing.

But many times people have told me I talk too little (cos I feel I don’t have anything to say). I also ask too many questions, they say. I like asking things, I’ve been told that’s what dialogues are for. Questions and answers. Knowing each other. But, it seems like, most of the time, people just want to vent and speak out whatever is in their heads, instead of having a real conversation. Monologuing. I hate monologuing, especially when I’m not interested in what they’re saying. It’s difficult to pay attention when that happens. But, since they’re very into their speech, they don’t notice. I hate people who can’t stop talking about themselves and then tell me “hey, you’re not saying anything”. Excusemooooi? Who’s been taaalking and taaaalking and taaaalking and taaalking without even asking how I’m doing?

Anyway, yeah… So sometimes I’m very open and outgoing and some other times I’m the opposite, but people surrounding me are a huge part of my behaviour.  (Mosquitoes are biting me).

Ahhh, but most of the time I’m outgoing but not as open. I won’t tell “important” stuff unless someone asks me first… and I feel like I should answer.

 

bOOOORING!

Mañana traduzco esto, que me estoy quedando dormida.

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05. JULyIO, Comida / Food, Mi vida / My life

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Las preparaciones para fiestas, en mi casa, comienzan el día anterior al evento en cuestión. Mi madre se pone de los nervios y quiere tenerlo todo preparado cuanto antes, sobre todo las mesas, con sus copas y sus platos y sus tenedores. Porque es un rollo y, si ya está hecho, pues mejor que mejor. Mi madre es poco de procrastinar (nuevo palabro que significa “dejarlo todo para el final”… es un bonito palabro, por eso lo uso).

En fin, preciosas las mesas. Le dije a la Jefa que si ponía las copas unas de su padre y otras de su madre, unas de acá y otras de allá, unas de una familia y otras de la otra, e igual con la vajilla. Así que acabamos con unas mesas preciosas llenas de colores y tamaños y formas distintos, todas perfectamente puestas la tarde anterior.

Mientras, mi hermano el J y yo andábamos preparando parte de las comidas que se iban a ingerir. Contratados, ¿eh? Jijiji. En fin, la comida se iba a tratar de unos entrantes (almóndigas de J rellenas de membrillo o queso -sí, con M Mmmola Más, una empanada de atún de moi, un rissotto de setas y varios bebercios que realicé con mis manitas -mojitos; un agua con granada, limón y hierbabuena y un cóctel que se llama Bellini de champán -yo usé cava- y zumo de melocotón).
También empezamos el segundo, unos rollitos de cordero a la hierbabuena con verduras. Luego iban acompañados de patatas confitadas al romero.
El primero eran unas ensaladas… Una de tomates varios (raff, kumatos grandes y chicoscherry, cherry normales y otros que nidea de cómo se llaman) y mozarella con una vinagreta con piñones y albahaca. Otra de lechugas, mango, manzana verde ácida, gambasplancha y salsa de yogur.
Y los postres ya quedaron hechos el sábado: Tiramisú de J y tarta de chocolate con una salsa de frutas del bosque. Todo Handmade.
Y gintonics y café y poleo. Y vino tinto y blanco.

Y eso. No estoy del todo contenta con mi parte de las cocinerías, pero mejoraré para la próxima vez, ¿eh?

Bueno, eso. Blog atrasado, pero es que entre el curro (¡que ya lo acabé, vivaaaaaaaaaaaaa!) y el curro cocinero, no he dado mucho de mí.
Voy a por otro. 🙂
Buen… ¡findesemanapasado!
Saludetes, pandilla.
c