turismo

¡Holas!
Dejo aquí alguna fotillo del otro día de camino al Golden Gate.
Ahora estoy cansadísima y tenemos que levantarnos a las 5 o así para ir mañana a Yosemite.
Hoy esuvimos desayunando unas minitortitas tremendísimas, en Alcatraz, comiendo en Chinatown y dando una vuelta por North Beach. Qué de cuestas, madre mía.

Ayer… fuimos al Golden Gate Park al Japanese Tea Garden, que es precioso, y a la Academy of Sciences, que está bastante chulo. Luego comimos en el Mels y nos vinimos a casa, que tenía que poner lavadorasecadoras y descansamos.

Antesdeayer… fuimos a Fillmore, Pacific Heights, comimos en Japantown y dimos unas vueltas por allí y sus centros comerciales con tiendas japonesísimas, seguimos Fillmore hasta Alamo Square con las Painted Ladies… seguimos más Fillmore hasta Mission, dimos una vuelta por Mission, fuimos al parque Dolores, comimos un rico helado después de hacer una cola bastante larga pero menos de lo que era un rato antes, llegamos al Castro y cogimos el bus de vuelta. Largo día ese también.

Antesdeantesdeayer… fuimos al monte Sutro, pasamos por la Cliff House de bajada a Ocean Beach, nos mojamos los pieses en el agua, que corta…. nos mojamos los pantalones con una ola más grande de lo que esperábamos, nos metimos en el Golden Gate Park y vimos el molino holandés que tienen (que en realidad se ve desde toda la playa y tal), vimos los campos de fútbol (soccer aquí), a los búfalos o bisontes o lo que sean, un topo asomando la cabeza por su topera y comiendo yerbajos, laguitos en donde por fin encontramos un puesto de perritos, pretzels y demás y comimos y descansamos un poco… y seguimos andándonos el parque hasta la salida más cercana a casa, que es la de los museos.

Antesdeantesdeantesdeayer… fuimos al centro, nos bajamos en Union Square, bajamos a Market, nos la recorrimos entera hasta el Ferry Building, entramos en el building, anduvimos todos los piers desde el F.Building (que es el 0), parando en el 7 y el 39. Comimos en el 39 en un sitio “italiano” donde cuando nosotras comíamos, los demás cenaban… seguimos andando hacia el Golden Gate pasando por Fisherman’s Wharf, Fort Mason, Marina, la playa, Crissy Fields y bordeando el Park Presidio hasta llegar a los pieses del puente, donde hicimos (o intentamos hacer) unas fotos con larga exposición, pero había demasiada luz aún.

Ahora debería ducharme, porque mejor ahora que a las 5 de la mañana, pero estoy taaaan cansadaaaaa! En fin, a ver qué decido.
Ahí os dejo las fotos del puentecito.

¡Muchos besos, gentes!
c

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¡Mejorando, que es gerundio!

downtown, financial, market, paseo, turismo, vivir

¡Buenas tardes-tardes desde un día mucho más bonito, gentes-entes del mundo!

¡¡¡Buenassssssss!!!


Pues sí, hoy está siendo un día mucho mejor.

Y sí, sigue doliéndome la cabeza. Y sí, me compré las pastis esas del Walgreens, pero creo que no me han hecho nada. Aún así, está siendo un día mucho mejor. Cuando me acostumbro a que no deja de doler, pues sigo con la vida. Me puede doler veces y veces la cabeza, pero parece ser que hasta que no pasa una semanita o así, no sé vivir con el dolor como vive una persona normal.

Hoy me he levantado un poco más tarde, cosas de haberme duchado por la tarde-noche (cosa que voy a hacer todos los días), así que he salido de casa a las 8:30 o así y he llegado a la hora y la primera de la clase. Bueno, siempre llego a la hora, antes de la hora, pero hoy ha sido habiendome levantado más tarde, así que ¡hurra por mí!

Las clases han estado mejor. O yo he estado mejor en las clases, who knows. Hoy sólo hemos sido tres. El chico suizo, llamado Fahraz (no sé si lo he escrito bien), creo que está malo (espero que no muy malo, porque la semana pasada estaba amarillo totalmente el pobre, le dijeron que tenía infección de hígado :S); la francesa ya se fue a su casa y el brasileño creo que se va a tomar la semana de vacaciones. El caso es que me he soltado más. Estar menos siempre me ayuda y llevar ya una semana también, supongo. También los temas me interesaban más. Sigo pensando que estoy por debajo de mi nivel, sí, pero es que los profes y los compañeros me caen bien.
Susana me ha dicho que por qué no doy alguna semana más después de que ella se vuelva para Madrí… porque viene a verme del 28 de abril al 8 de mayo, yuju, ¡¡¡¡visitas molonas!!!! … y me lo estoy planteando, pero no sé si me va a dar el dinero. Tengo que echar cuentas, que desde que llegué no lo he hecho, así que no sé qué me he gastado y qué me queda. ¡ChunChun!

Y eso.

No sé si os dije que uno de los profes el otro día nos hizo recitar unas estrofas de canciones raperas, en plan serio, pronunciando bien. Lo ha colgado en facebook, ejem. Y la imagen congelada que sale del vídeo… es mi jeta. Ejem Ejem. Si me veo sin vergüenzas, ya os colgaré el precioso vídeo aquí. Ejem Ejem Ejem. EJEM.
Hoy en esa clase hemos hablado más de música, nos ha puesto un documental de adolescentes que cantan Gospel en Harlem y ha estado interesante y emotivo, snif. Y de ahí pues a hablar de la música, nosotros y nuestros países.

El otro profe me ha dicho que mis ejercicios estaban fenomenal, aunque al principio pensaba que eran de mi compañero francés Jeff. Jijiji. Chachi.

Frisco Pier

En fin, todo eso ha ayudado a que hoy sea un día mucho mejor, en el que lo bueno ayuda a pasar del dolor de cabezas. Tanto he pasado que hoy, por fin, después de clase, me he dado un voltio. He ido hacia el agüita, pasando por el Ferry Building (donde acaba la supercalle Market) y al Pier 7 donde pescan los chinos, donde tomé esta foto hace casi ya 3 años >>>>>>>>>>>>>>>

Y aquí va la versión de hoy…..

la version de hoy del pier 7 ... ju ji ja je jo!

Luego he vuelto por donde había ido para volver a coger Market Street y recorrerme el caminito que tantas veces nos hicimos Susanita y una servidora, hasta la calle Powell. La tienda donde vi que vendían el FIMO está ahí al ladito, en la calle Turk con Market, ahí donde empieza el Tenderloin, el barrio chungo (o barrichún) de pobres, drogadictos, prostitutas y veteranos de guerra un poco locos. Es curioso cómo cambia radicalmente la ciudad por ir una calle más allá. No es algo gradual.
Como me dejé la moleskine francisquense en casa, no tenía la dirección exacta del lugar y no me apetecía adentrarme en los Tenderluáns desconocidos, así que he subido por Powell, como si fuera al hotel en el que nos quedamos en 2008 y me he metido en el H&M a ver si encontraba una sudadera potable, que no he encontrado. Luego me metí en una bolsozapatería, ALDO (que ya está en sus madrileñas pantallas ), donde me compré mi bolso azul que me dejé en Madrí (tonta de mí, porque ahora estoy parca en bolsos), para ver si me desparquizaba de bolsos y encontraba uno BBB, pero nada. Mucho más feo todo que hace 3 años, dónde va a parar, y mucho más caro. Así que nada, a pasar por Union Square, por delante del Kuleto’s y el Scala (restaurantes ambos, de uno nos mofábamos del nombre, en el otro cenamos), delante del hotel de “Hotel“, por delante del Sear’s Fine Food (un sitio al que no he ido (aún) donde ponen un montón de minitortitas en plan torre y siempre hay cola, desde muy pronto indermornin), y por delante del Befeater del hotel de en frente de nuestro ex-hotel, ex480 de Sutter, que ahora es un Marriott y ha enfeado mucho, ya os lo digo. Luego pasé por delante del primer Walgreens de mi vida y me fui a esperar el autobús number 2 que viene para Clement directito.
Me senté al lado de una señora de unos 80yPicoPies (perdón, años, queríadecir) que, cada vez que le rozaba el brazo, miraba hacia nuestros brazos rozantes, en plan chungo. La “buena” señora parece que no se daba cuenta de que es complejo no darse un poco cuando íbamos cuesta abajo. Cosas de la ciudad, señora, mire, lo siento. BAH!

Y ahora, a ver si consigo poner una galería de fotos varias…

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Y bueno, eso, llegué a casa a eso de las… ¿4 de la tarde? en vez de a la 1:15 o así, que es la hora a la que suelo llegar generalmente.
Ha hecho un día muy chulo, a ratos nubladillo, la mayoría del tiempo con sol y vientecillo. Casi no hacía frío.

Poco más ha acontecido hoy. Fuimos al Salvation Army a ver si encontrábamos un tocadiscos, pero nada. No sé si os conté ya la historia de “el tocadiscos, el cd y el ampli“, creo que sí, ayer, o algo. El caso es que Helena tiene mono de tocadiscos y además Jose ya compró unos vinilos que esperan sentados en el suelo a ser tocados en el tocadiscos, pobres. Ya me he ido del hilo… bueno, que ni había tocadiscos ni nada, fatal. Nos volvimos a casa sin ello y sin una mesa muy mona que vimos el otro día y que nos gustaba mucho a Jose y a mí, pero a Helena no (así que ella estaba contenta, ¡maldita!).

Y ya me callo.
Espero que anden ustedes todos finamente.
¡Muchos besos y hasta pronto, chatos!
c

Pescado fresco y donde vive el pescado fresco.

Golden Gate, paseo, turismo, viajes

¡Buenas noches de aquí, gente!

Viendo mi entrada de ayer, intentaré contenerme con la extensión de ésta de hoy, ejem. Aunque bueno, larga era, sí, pero era monísima y preciosísima y cuca-cuca, ¿que no? jasijaisjais. Bueno, al tema, que me pierdo y divago, o divago y me pierdo, la cola que se muerde la perdíz, digamos.

Hoy….

Hoy dormí bien.
Hoy dormí del tirón (casi, tuve que hacer una parada técnica para ver si se oía un zumbido que no paré de oir las noches anteriores) hasta las 10.
Hoy ha vuelto a hacer sol, solazo, TODO EL DÍA! (Double rainbow, all the way! > esto sólo lo van a pillar Ana, Susana y Tatiana, supongo, porque las mellizas creo que no me leen, aún).

Foto con sombras, foto con sol. "LA FOTO" de hoy.

Hoy he hecho UNA foto. Hay sombras, prueba de que ha habido solsol.
Hoy hemos comido pescado… frescofresco, del chino gigante. Un pez dorada-style, llamado TILAPIA. Suena raro, pero está bueno.
Hoy hemos comido las patatas moradas!
Hoy hemos comido patatas moradas al horno con setas shitake, pimiento rojo, cebolla, ajos, cilantro fresco, trozos de limón, sal y aceite y on top of that, la tilapia, previamente habiéndole insertado unos ajos en unos cortes a traviesa y salada.  Hmmmmm….
Hoy hemos comido muy bien.
Hoy durante la comida, hablamos de comida. Helena dice que parecemos italianos porque siempre acabamos hablando gastronómicamente. Jiji. Somos de buen comer, sí, qué pasa (aunque no me guste el queso, ni las cosas babosas, ni tal ni cuál…).
Hoy hemos comido postre. Postre de dieta. Melón cantaloupe, naranjas californianas y plátano. Hmmmm.
Hoy hemos comido muy bien.
(ya paro de comidas, vale)


Hoy
hemos ido Helena y yo de paseo y Jose se quedón en casita. Cogimos el #1 en California y nos fuimos hasta el Lafayette Park, que vi que tenía unas vistas preciosas de la ciudad, es un parque en lo alto de una colina, con eucaliptus y pinos delosdeaquí, que son muy chulos. Precioso, aunque Hele metió los pieses en unos barrizales, jeje. Bajamos por Buchanan St., viendo bonsáis que hacían las veces de setos de entrada, hasta lo que veo que es el George R. Moscone Recreation Center, que básicamente son unos campos de deporte gigantescos, de baseball, football y tal y cual, llenos de gentes jugando. Plim Plam Plum!!!, pelotas de todos los tamaños, formas y colores revoloteando y gente corriendo a buscarlas, o corriendo porque sí, esas cosas que hacen algunos raros.

Hoy comentábamos Helena y yo, cuesta abajo, lo en casa que se siente uno en esta ciudad y lo bonita que es, da igual por dónde vayas.

Hoy cruzamos uno de los preciosos parquebosques de la ciudad, Fort Mason. Maraviliosas vistas de la Bahía con el Golden Gate que se veía más silver que golden hoy, con la neblina y el sol; Marin delante; más a la derecha La Roca (que hoy se veía especialmente cerca y nítida); Marina, el Bay Bridge y Fisherman’s Wharf a la derecha del todo, con la fábrica de los chocolates Ghirardelli que tenemos en casa (ñam). Os pongo la foto que ha hecho Helena con mi cámara (una de las DOS fotos que hemos hecho, porque íbamos muy entretenidas de charleta).

Fort Mason y el Golden Gate, plateado.


Hoy
anduvimos al lado de la playa. De hecho, entre una playita y unas gradas (que salen en la foto en blanco y negro). Porque aquí tienen gradas al lado de edificios blancos con forma de barco enfrente de las playas portuarias.

Clam Chowder... no sé yo si me llama...

Hoy vimos el cangrejo del Fisherman’s Wharf de lejos, y panes de Clam Chowder tirados por el suelo (puaj!) (doble puaj!) Voy a buscaros una foto del clam chowder…

Hoy volvimos a casa usando el ticket del bus de la ida. Aquí te dejan usar el mismo billete para los trayectos que sean, mientras no pasen más de 3 horas desde el primer trayecto. Espero que con la maldita clipper card que tenemos que comprar y cargar de dinero antes del día 4 de abril (el día que comienzo el curso) también pase lo de las 3 horas gratis.

Hoy casi morimos subiendo en autobús la calle Sacramento, porque nos ha tocado un muni abarrotado e íbamos en la salida y aquí no puedes estar EN los escalones, porque la máquina no se pone en ruta hasta que la gente deja de pisarlos. Obviamente yo me he quedado parada en los mismos, incluso sabiendo esto, hasta que una señora china me ha dicho “ñiñi ñaña“, muy amablemente (en serio muy amablemente, pero es que hablababa en chino y sonaba a  ñiñiñiñañaña) y he trepado hasta sus pies. Sorry, chinese lady.

Hoy llegando a casa, los edificios brillaban como espejos con la luz del ya anochecer (wah, qué poético, ¿eh?, pero es que es lo que era, lo juro).

Hoy íbamos a hacer un pedido de FIMO de oferta que con los gastos de envío no salía tan “de oferta”. Nuestro gozo en un pozo.

Hoy…. va siendo hora de cenar. ¡¡¡Comer comer!!! ¡¡¡Revoltijo de setas!!!

Hoy me despido por hoy.
Hoy os dejo hasta mañana.
Hoy os mando más besos, gentes queridas.

c

Tamales y Pupusas. Corchos y Pizarras. Birra, crepes y celtas.

downtown, edificios, financial, paseo, salir, turismo, viajes, vivir

¡Buenas de nuevo, lectores!
Aquí estoy otra vez más para “amenizaros” un rato la vida.
Jajajaja. Jejejeje. Jijijiji.


Éste ha sido un día de tremendo solazo calenturiento.

Hoy me he cortado las uñas. Es la primera vez que lo hago en San Francisco y oye, lo he hecho mejor aún que en Madrid. Y muy rápido. Sé que os interesa este tema, por eso os lo cuento. Al menos a mi Señor Padre debería interesarle, ya que llevaba años y años y años -y años- diciéndome que dejara de mordisquearme las uñas hasta que un día lo conseguí (cruzo los dedoscon uñas, no sea que recaiga).

Blue Trompetero

Dejando de lado ese gran tema que son mis fuentes corporales de quinina (junto con el pelo, que con esta humedad lotengo estupendo y parece que tengo pelo), os cuento que hoy hemos ido de excursión. Aquí mis coleguis compañeros me han llevado a su ex-barrio, a la Misión, The Mission, o como quieran ustedes. Estaba preciosísimo. Hemos visto un callejón lleno de grafittis chulos chulos…
Cierto es que he recorrido también las calles que recorrí la otra vez con Susana, e hija mía, es que cogimos las peores, claro que eran las que eran, porque si el Muni te deja ahí, pues te deja ahí. El caso es que la plaza esa y el primer trozo de la 16th son las zonas con más homelesses de todo el barrio, o algo. Una pena. Cuando vengas, Susanita, vamos de nuevo y verás qué chulísimo es, eh! 😀

El caso es que me han llevado a comer a un restaurante de cocina Salvadoreña y Colombiana. La señora encargada camarera y supongo que dueña era toda una madraza. Majísima es la señora. Hemos comido pupusas y tamales con frijoles y arroz. Yo no tomé pupusas, porque me resultaba demasiado. Las pupusas, para el que no lo sepa, que debíamos ser todos hasta hace poco, son como unas tortillitas de harina de maíz que están rellenas de cosas varias: queso, queso con flores (de calabaza o algo parecido, tenían un nombre raro), espinacas y cosas, cosas y otras cosas, cosas y más cosas. Y luego Jose y una servidora nos hemos metido entre pecho y espalda un tamal colombiano, que es de pollo y cerdo y lleva también guisantes, patata y zanahoria. Llena no sabéis cuánto. Tremendo. Pero estaba buenísimo y los frijoles con arroz también, cómo no. Hm….

Flower Power

Gozilla

El tercer ojo.

Luego hemos procedido a comprar en una Thrift Store de la calle Valencia unos corchos y una pizarra veleda por $4. Asombroso, porque llevábamos tiempo buscando estas cosas y estos dos pobres periodistas compraron una mini-veleda por como $12 hace un par de días.
Las tiendas estas de cosas usadas son lo más, de verdad, no sé cómo no tenemos de estas cosas en España, porque son realmente útiles para todos. Eso sí, huele a polvo que da gusto y me pica todo durante un rato, pero tienen de todo de todo: libros, cómics, agendas, cuadernos, libretas, álbumes, muebles de todo tipo, vajillas, cuberterías y cristalería varia, zapatos, ropa, bolsos, pósters, electrodomésticos, teles, dvds, decodificadores de TDT (¡de hecho nos hemos hecho con uno de estos! A ver si funciona.) … en fin, millones de cosas. Ya estamos abonados a ellas, jiji. La verdad es que el sofá este está resultando ser una gran gran compra, os lo digo con el culo en él mismo. Desde que quité mi mesa y la llevé a mi habitación, cuando estoy en el salón siempre estoy sentada aquí, como ahora (¿os suena, familia?)

Y bueno, luego estos chicos se volvieron a casa a trabajar y yo me quedé a dar una vuelta. Me paseé un poco más por Valencia y subí por la 16th a la calle Mission -el camino chungo que os decía antes. En una tienda mexicana de Mission que era el equivalente a las tiendas gigantes chinas de alimentación del barrio compré harina de maíz y frijoles para experimentar en casa y anduve sobre mis pasos para dirigirme al parque de Dolores.

Dolores Park, up up and away!

¡Vaya cuestas!

Exclamación ridícula viviendo en esta ciudad, vale. Aunque cierto es que este barrio, el nuestro, Inner Richmond, es bastante llano. Se agradece y todo, aunque para mis piernas y forma física general más me valía haber vivido en lo alto de los Twin Peaks. Ejem.

…. estaba diciendo yo…. Ah, eso, que me subí a lo alto del parque de la Dolores, a ver las fantásticas vistas que hay de las que me quedé prendadísima en la primera visita de 2008. Waaaaahhh…. Lo que mola ver las casitas preciosas franciscanas, un montón de arbolones y de fondo el centro y el centro financiero, el Bay Bridge y un poquito de agua.
Hoy como hacía un solazo tremendón, estaba la calle llenita de gente, y el parque ya ni os cuento. Todos al sol, con sus perros, sus picnics, sus cosas, en camiseta y bermudas y chanclas, o sin camiseta pero con bermudas y sin chanclas. Si en Madrí sale un rayo y se ponen así, aquí son más raudos aún. De hecho cuando llueve y hace frío hay algunos locos que van así. Será que 11º (centrípetos) y lluvia y viento soplado muy de cerca por el mismo Eolo que dibujó preciosamente mi Sr.Padre es mucho calor para ellos. ¡Raaaaaaarooooooosss!

Y luego seguí cuestabajo hacia el Castro, el barrio gay por excelencia. Todo coloreado con los banderines arcoiris de las farolas y el banderón en el cruce de Castro con Market y otra calle más que no recuerdo cuál es y no voy a mirarlo. Hoy de por sí ya habría sido colorido. Estaba preciosísimo. En el famoso Teatro Castro ayer actuó la fenomenal Britney Spears… ¡y no fui!, ¡bah! Jejejeje. Helena y JA fueron la semana pasada a una cosa allí y dicen que es preciosísimo por dentro. A ver si consigo verlo. Siempre puedo meterme a la sesión del Wizard of Oz Sing-Along. La otra vez era de La Sirenita. Veo que innovan. Ejem.
Me subí al autobús allí cerquita y me vine a casa, porque hacía una calor tremebunda y yo iba con mi parka que ya no sabía qué hacer con ella (sin poner, claro), la chaqueta puesta (diosmíoquécalor), la bolsa de la compra… y veía la cuesta que tenía que subirme mirándome con cara satánica. Me dio miedo morir por el camino de varias cosas relacionadas con mi cuerpo, mi sed del momento y las cosas ambientales.

Llegué a casa, me cambié y me fui al chino gigantesco a comprar fruta (un melón cantaloupe y unas naranjas de aquí)  y al Walgreens a por chocolate (y de paso un helado de Ben&Jerry’s que se llama American Dream y tiene chocolate, nosequé y trozos de gofre). Volví a casa y me puse con esto.

….. peeeerro… el gofre del helado me ha recordado que ayer fuimos a un irlandés que hay aquí cerca.
Los irlandeses son seres curiosos. ¡Están pluriempleados por todo el mundo! Viven en su preciosa islita esmeralda y lavirgendelpilar cómo se han movido, ¿no? Pues allá que fuimos a bebernos unas pintas de Kilkenny (sigo sin saber qué significa Kil-, aunque sigo pensando que es algo así como tierra). Cuando llegamos había como 4 personas en el local, pero empezó a entrar gente y gente. Mucha gende de esa gente con instrumentos, ¡chunchun! ¡Gente con pinta de irlandesa en un pub irlandés y entran con instrumentos! ¡Fiestaaaa celtaaaaaaaaaaaaaaa!
Mientras entraban y entraban el majete de Jose se fue a por unos cosos que parecían ser crepes aunque eran duritos y sabían como a oblea, rellenos de cosas. Uno de fresas y nata. Otro de fresas, plátano, mango… y nata. Y otro de… ¡¡agaaarrrraaaarrrse que vienen curvas!! … ¡¡¡bizcocho de chocolate y chocolate!!! ¿¿Cómo os quedáis, audiencia?? Nosotros muertos. Jajaja. Pero estaban tremendos.
Para cuando JA volvió, un señor con barbas y pinta de cruce entre Papá Nöel, Gandalf y Dumbledore nos había echado de nuestra mesa (que es cierto que era la mesa disntita y por ello la mejor) argumentando que todos los domingos a esas horas iban él y sus coleguis a reunirse alrededor de esa misma mesa a hacer unos ruidos muy ruidosos y que si nos importaba trasladarnos.
Trasladuvímosnos. Y nos comimos las crepobleas allí, porque aquí se hacen esas cosas. Si no te ponen comida en un garito, te vas a otro, lo pides “to go” y te lo comes allá donde quieras, calle, plaza o garito.

el familiar del tipo de la barra, que era irlandés ¡¡¡fiiijooooooo!!

Y dale y dale y dale, y venga y venga y venga, música celta irlandesa, gratis! Al final se juntaron como 10 o 15 de ellos, todos con bastante pinta de por ahí o hijos de por ahí (por ahí es Irlanda, eh). Al final de la barra había un hombre que era igualico que este actor que seguro que os suena a todos, y que, como su cara indica, es irlandés, claro.

Vamos a hacer un pedido de FIMO, que está rebarato. Os enseñaré nuestras cucas miniesculturas según vayan saliendo del horno (literalmente)

¡¡¡¡Vale, ya me callo!!!!  Si es que cómo os ponéis. ¡Una queriendo detallar cosita por cosita lo que hace para compartirlo con sus seres queridos y rechistando! asjiasjiasjiasjiasijsa!
(O bueno, es que huele a comida y tengo hambre… sobras de arroz de ayer y maíz cocido. YumYum. o ÑamÑam en cristiano)

Sin más, me despido… hasta muy pronto, claro. Alucináis pepinillos si pensáis que me voy a callar tan pronto.

Muchos besos, gentes!
Espero que estéis dormitando agusto.
c

Road Trip!

financial

Ayer mi intención era irme al centro, pasándome por el banco y la tienda de móviles y la de sofás. Estaba preparada-lista-ya para irme cuando Jose me dijo que había llamado a su amigo Héctor para ver si nos podía acercar al IKEA de Emeryville.

¡Ocho millas y pico de largo!

Más largo, más viejo y más utilizado que el Golden Gate.

Emeryville es un “pueblo” que está al otro lado de la bahía, cruzando el Bay Bridge, el puente que diseñó un catalán que no sé cómo se llama. Emeryville está entre Berkeley y Oakland. Emeryville está lleno de grandes superficies estilo IKEA: Target, Office Depot, Best Buy, centros comerciales a la intemperie (muy útiles aquí, lloviendo la mitad de año, para que se te mojen las cosas yendo de tienda a tienda, fenomenal -claro, que también te dan bolsas de papel para todo, estupendo en los días de lluvia), naves industriales y…. PIXAR! Una pena que no encuentro trabajos de “posadora para caras y gestos para pelis de animación“, ese trabajo creo que lo haría bien, ¿no creéis?

En fin, que al final Héctor nos dejó su coche, para ir nosostros, conduciendo Jose. Fuimos al barrio de Mission (donde queríamos vivir, que la verdad es que ayer estaba precioso, nada parecido al encontronazo grimoso con él cuando estuve de vacaciones). A Helena le entró morriña del barrio, la verdad es que es normal, pero este está también muy bien, aunque estemos un poco más lejos del centro.

Atascazo de ida por la salida del trabajo (a las 16:00, yo no sé a qué hora entran y salen aquí del curro, en fin). Conseguimos llegar a IKEA sanos y salvos y sin ningún problema, tan sólo con una  pasada por el Burger King para llevar, porque pensábamos que era una salid jejejejeje. Recórrete IKEA, que es EXACTAMENTE igual que todos los IKEAs de Madrí, claro, así que perderse uno no se pierde.
Compramos… mesas de trabajo para H&JA y una mesa baratuna para mi habitación, y un par de sillas baratunas pero bonitas y parece (y espero) que cómodas y… unas zapatillas, sábanas, una mantica, unas cajas y unos organizadores para los armarios. No me pasó la tarjeta de débito y la de crédito sí (espero que no me hayan cobrado dos veces!). Aquí con las tarjetas te lo guisas y te lo comes tú solito, como en el resto del mundo, supongo, al menos en Amsterdaam era igual. Tú pasas la tarjeta, le das a todos los botoncitos, firmas, cancelas, pasas la otra tarjeta, y así.
Y luego a meter los muebles en el coche. Era un coche de estos que en las pelis llaman Sedan, de esos típicos de aquí, largos, estilo el Honda azul de mi señor padre y después de mi señor hermano el Javier. Un coche que, a priori, parece espacioso, largo, útil para estas cosas. Pues no. Más cómodos el Mazda de Ana y el exPeugeot de Javier (que es el mismo coche que tenían Helena y Jose en Madrid). Alucinante. Acabé yendo detrás tumbada y con dos cajonzotas en el hueco de las piernas, todo lo largo. Y todo esto bajo la lluvia, porque el sol que había cuando entramos en el sueco sitio se había ido para cuando salimos, y llegó el aguacero, cómo no.

Y ya que estábamos, hicimos una compra grande en el Trader Joe’s, ese sitio del que nos hemos hecho fanes. Estaba lleeeeno lleeeeno.

Y la vuelta. La vuelta fue compleja. Ni una señal que pusiera San Francisco, ni Bay Bridge, ni nada útil. Paseándonos por Oakland y sus partes, cómo decirlo, … chungas, vale. Oakland no se conoce por lo bonito que es, ni lo seguro, precisamente. Al menos no nos cruzamos con ningún kinki que nos quisiera robar los muebles recién comprados, ni la compra, ni el destartalado coche. Vaya paseo que nos dimos por zonas sin un alma, o con almas vagabundas, a lo sumo. ¡Fiu! Eso sí, estás yendo media hora por esos lugares que dan un poco de miedo, o de respeto, como poco, y de repente llegas a la Gran Vía de la ciudad, a Broadway. Y Broadway resulta ser una calle bonita, con luces, con gente normal, ¡CON GENTE!, con casas donde la gente vive y no naves industriales. Al menos ahí puede uno preguntar por indicaciones para llegar a casa.
Y llegamos bien a casa, y fui en coche por la calle Market (el camino que hacíamos Susana y yo casi todos los días cuando vinimos y el del vídeo que me ha pasado AnaLaHermana, este), una zona bastaaaaante distinta a donde vivimos, la de los rascacielos, vaya.

Subir los muebles y la compra, descansar, y Jose y H se fueron a devolver el coche. Yo me quedé para hacer la cena. Pasta con verduras (ajo, zanahorias, pimiento naranja!, tomate y espinacas, y una pimienta con limón que está buenísima). No quedó mal.
El caso es que los majísimos amigos de H&JA, Héctor y Christina, les trajeron de vuelta a casa, porque estaba lloviendo y el Muni (el bus de aquí) de noche pasa cada bastaaante. Nosotros tres cenamos. Ellos, como buenos lugareños, ya lo habían hecho (eran como las 22, creo recordar) y todos bebimos vino (Marqués de Cáceres, comprado en TraderJoe’s!!) y estuvimos un rato de palique.
Le debemos la vida a Héctor. Se conocen desde hace 2 o 3 semanas y les ha dejado el coche, ¿se puede ser más majo? Así que les vamos a invitar a cenar, cuando tengamos sofá… que Jose les tiene prometida tortilla de patatas, jeje.

Y ya, ¡chimpún! Se acabó el día de ayer.
Haré una nueva entrada para hoy, porque este me ha quedado laaaaargo laaaargo. Y sin dibujos míos, ¡fatal!

Hoy me despido con mi yo dibujado por PIXAR…. BOOOOOOOOOOO!!!
Unos besos, gentes!

BOO!

BOO!