Italia, see you soon!

Comida / Food, fotografía, Fotografía / Photography, fotos, Italia, Italy, mi vida, photography, Street Photography, travel, turismo, viaje, viajes, Viajes / Travel

Buenas de nuevo, gente.

Ayer reuní los 3 blogs que tengo en uno solo. El de cuando estaba en San Francisco, el de una foto al día al año (que se quedó a medias), y este, porque para qué los iba a tener desperdigados, la verdad. Así que ahora se pueden leer todos aquí, si a alguien le interesan.

Dentro de unas semanas me vuelvo a ir a Italia. Mira que no había ido hasta hace 4 años, pero, desde entonces, con esta vez, sumarán 4. Venecia; Pisa, Florencia, Siena y Bolonia; Sicilia; y, ahora, toca Nápoles y la costa Amalfitana. Aprovecharemos para hacer fotillos. Ahí van unas pocas (cuantas, bastantes) imágenes de las visitas a Venecia, Florencia, Catania y Siena. Y luego hay algunas de Pisa, Palermo, Agrigento y Siracusa, hechas, en su mayor parte, con la cámara del móvil.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Por alguna razón, asocio Catania con el color naranja, así que utilicé un filtro de ese color. Seguramente será por la cantidad exagerada de puestos  de gente que vendía sus excedentes de naranjas en cualquier lado. Cogían una mesa de plástico y hale. O directamente en el suelo en cajas. O como fuera. Sobre todo naranjas, pero también vendían otras muchas frutas y verduras del huerto. Por ahí salen un par de vendedores callejeros en unas fotos. En fin, cosas de tener una tierra fértil, gracias al Etna; que es un desgraciao a veces, pero además de traer desgracias, trae comidas ricas para las plantas. La verdad es que las naranjas estaban tremendas, y eran baratísimas. Nos comimos unas que compró nuestro guía del volcán en el camino de vuelta a Catania y madremía.

Como no sé si voy a tener el pie para mucha jarana (porque me rompí un hueso por el día de la Independencia americana y aún sigue doliendo), me lo tomaré con calma y, mientras el par de dos suben y bajan, yo me dedicaré a hacerle fotos a los alcorques y a los capuccinos y a los transeúntes locales e invasores. Hm… A lo mejor en Nápoles también tienen naranjas. En su defecto, me pediré pizzas, ya que, por lo visto, ahí nacieron. Una de esas con la bandera de Italia: albahaca, mozzarella y tomate. Muerta me he quedado cuando he oído esto hoy mismo en un documental de La2 sobre el tomate. Muy interesante ha sido el programa, y tropecientos cienes de tipos de tomates hay… Que aquí ahora tenemos unos cuantos; los en rama; de pera; raf; el kumato; ese de buey; los cherry varios redondos y alargados amarillos, rojos y verdosos; y alguno más del que no me sé el nombre. Pero, en el documental este salian cientos; que si más amarillos, anaranjados, blanquecinos, verdosos, verdes verdes; más afrutados o más cítricos; que si con sabor a ciruela o a mango; más harinosos o más cremosos o tal y cual… Y, por lo visto, todos vienen de unos enanitos amarillos de Perú, o eso me ha parecido a entenderle al señor austriaco supermegafan de los tomates.

En fin, antes de ir me gustaría volver a leerme mi guía del viaje a ver si se me quedan las cosas pinchadas con chinchetas porque, por ahora, estoy poco preparada.

Creo que el traducir esto lo dejo para otro momento, que ya son las 3am (¡que vivan los búhos!). Si alguien ha estado por esa zona de Italia, que nos cuente qué no podemos dejar de ver, comer (¡pizza!), y tal. Graciasdenadaconantelación.

Buenas noches tengan todos. O buenos días. O tardes.
Saludos, pandilla,
c

 

 

 

 

Anuncios

Mission Control

viajes

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Hace un par de días estuve viendo el despegue de un Soyuz (los que hayan visto Gravity fijo que saben qué es, jeje) que iba dirigido a la Estación Espacial Internacional arriba en el espacio. Aún sigo flipando un poco por haberlo visto en directo, como cuando lo del señor ese loco de Red Bull que subió y luego se tiró y adelgazó nosecuánto en el camino. Es mi amorodio por la tecnología. Es útil y cansina. Gracias a ella se pueden ver estas cosas en directo, o cómo el año nuevo llega al primer sitio del planeta, o cómo sube la marea en el Mar del Japón, o cómo está el tráfico en la A-VI. Gracias, tecnología. Me aburres soberanamente, me atas y me desesperas, pero tienes cosas de lo más interesantes.

En fin, también le doy las gracias a mi amadodiado Facebook por contármelo y a IFLS (o I Fucking Love Sience) por avisarme en esta bonita red social, a pocos minutos del despegue.

Los astronautas estaban metidos en un agujero como de un metro cúbico. Daba bastante cosica y claustrofobia (aunque bueno, en mi resonancia del otro día, aparte de tener frío, no me pasó nada raro). Los pobres doblados, apretujados los tres, leyendo el manual y levantando los pulgares para las cámaras y sonriendo. Yo estaría muriéndome de miedo, pero claro, ellos llevan 7 años preparándose para ir a tropecientos mil kilómetros por hora escopetados… y yo no. Fatal.

Debe ser bastante curioso lo de estar ahí arriba, flotando dentro de una cosa que da tres vueltas al planeta al día, durmiendo en un saco agarrado a una superficie que no se sabe si es vertical u horizontal, percatándote de que te puedes ahogar con tus propias lágrimas, haciendo experimentos varios y comiendo cosas extrañas que deben tener unos cuantos conservantes de más. Porque un filete planchado hace tres meses algo debe tener para ser comestible. Como la hamburguesa de McDonalds esa que se encontro un persono en el bolsillo de una chaqueta y resulta que era de 14 años y tenía aún la misma pinta (casi) que una hecha en el momento. Puaj. Desde que vi eso (y otras cuantas cosas sobre lo que les hacen a las hamburguesas y el resto de comidas de estos restaurantes) se me han quitado las ganas de comérmelas. Pero vamos, ya se me pasará, como cuando vi el programa de los UKs de Jamie Oliver en el que hablaban sobre la obesidad y salían gentes autopsiadas y fileteadas para poner imágenes a las cosas bonitas que decía el Sr. JO. Puaj.

Y nada. Ya me callo. Aquí os planto un enlace a una lista de inventos de la NASA que luego se han aplicado a la vida humana terrícola, por si os interesa. A mí sí me interesa.

Larga vida y prosperidad. Que la fuerza os acompañe. Utilizad toallas. Y la solución a todo siempre es 42, ya sabéis. (Es que se me olvidó bloguear sobre el Día del orgullo friki/Día de Star Wars/Día de la toalla.)

Hale, me piro pero os dejo acompañados del Coronel Hadfield, astronauta canadiense del que he aprendido eso del ahogo lagrimal, las camas astronáuticas y otras muchas cosas. Googleadlo/YouTubeadlo, que tiene cosas de lo más curiosas y es un tipo muy majo. Ahí va, cantando Space Oddity del Sr. Bowie, desde la EEI (o ISS). Que le gusta la música a él y se lleva la guitarra a cualquier lado.

Se supone que quitaron el vídeo de la interné porque solo tenían un año de licencia, o algo. Pero veo que a Sky News le ha dado igual igual.

Saludos, pandilla.
c

 

PD. La foto la hice en un festival, hace unos cuantos años ya. En el Summercase, cuando existía. Una pena que lo mataran, que era aquí cerca. Y ese señor no sé muy bien qué hacía, pero era fotogénico. Saludos a los que estén en el Primavera Sound. Algún día hablaré de música. Y de conciertos y festivales. O no. Que ya no los frecuento. Nunca se sabe, hum.

 

Valar dohaeris

series, viajes

_MG_7727b_1200

En King’s Landing hay simpáticos músicos callejeros que tocan fenomenalmente mientras posan para mí. King’s Landing, también conocido como Dubrovnik, está repleto de gentes más de allá que de allí (como una servidora). Hordas y hordas de nosotros recorren el mismo camino en la ciudad antigua pero nueva: desde la entrada de la muralla hasta el puerto, pasando por la calle principal y la plaza de la catedral, ataviados con sus mejores chanclas con calcetines, dejando que los cabellos de sus perneras se aireen al viento croata, cobijándose del incesante sol que bota y rebota en las piedras que nos rodean por todas partes bajo las alas de sombreros comprados dos paradas antes y pesados collares réflex marca Nikon o Canon.

Hablando de crobatas, ¿sabía usted que la corbata proviene de los croatas? Eso rezaba el escaparate de una tienda de la perla del Adriático. De corbatas, claro. WikiPedia dice: “Su nombre viene del italiano, corvatta o cravatta, derivado de “croata”. El origen data del año 1660, cuando los jinetes del ejército croata usaban pañuelos de colores al cuello.Así que, a partir de ahora, échenle la culpa a los croatas por ponerles un lazo al cuello, señores.

Lo que se aprende viajando.

Dubrovnik, a parte de tener un nombre muy bonico (me pregunto qué significa, voy a buscarlo… Por lo visto deriva de una palabra eslava que significa “bosque de robles”… ya sabía yo que tendría su aquél (¿aquél ya no va con tilde?). Lo que no sabía es que la parte antigua amurallada se llamaba Ragusa, a la que los romanos llamaban Lau, que significa “la roca”), es una ciudad dorada de techos de teja naranjas y hierros verdes con un mar azul profundo, aunque a veces se torna verde esmeralda o azul cian. Y el cielo es azul, muy azul. Azul celeste. Jajajajaja. Dicen mucho del cielo de Madrí, pero el de allá no se queda corto.

Realmente, es una pena que esté invadido por tribus foráneas que surcan sus calles y murallas en formación hormiguil sin formación; o de rebaños de ovejas de culos de colores variopintos (al menos en la estación calurosa, a lo mejor durante el invierno se convierten en hormigas de verdad). Lo han reconstruido tan bien que parece que no ha pasado el tiempo (ni unas guerras hace dos días, como quien dice) y está como los chorros del oro.

Una cosa mala tengo que decir… esos pavimentos de las calles antiguas son muy bonitos, pero si ya patinan cuando hace sequía, no quiero ni imaginarme los deslices de los extranjeros cuando estén mojados y reflectantes. Las fotos callejeras podrían ser descacharrantemente preciosas. ¡Zas! ¡Clic! ¡El reflejo de un turista pegándose una piña!

Asombroso me pareció que parece que todos los tenderos parlan español… y aquí nosostros hablando solo nuestro precioso idioma y cuatro palabras mal dichas de inglés. Así no vamos a ningún lado. Además, de los cuatro que hablaban bien bien inglés, se nos han ido 3, fijo. Y croata aquí no habla ni el tato, como si lo viera.

En fin, el señor de la foto le daba, junto al señor del laud y al señor que vendía corazones típicos de allá (ataviados ambos con ropajes típicos de la época de antaño, muy rojos y dorados ellos) y las señoras del mercadillo de joyerías, el toque final de molonidad a la tal Ragusa. Una pena no haber llevado puesto el bañador para sumergirnos en las estupendas aguas allá pasado el puerto, donde la muralla da la vuelta. Tenían una pinta estupenda. Hasta había unas escaleras de piscina para facilitarnos la inmersión.

Me resulta bastante curioso lo de verlo cada semana en la caja tonta (que a veces no es tan tonta; gracias, HBO) -o en el monitor, en su defecto-. Aunque, sinceramente, George, parece mucho más agradable la versión real que la ficticia.

Todo el tiempo que pasé en King’s Landing, estuve acordándome de (y esperando encontrarme con) los personajes habitantes del lugar, preguntándome dónde se metían, porque yo los había visto por esas mismas calles. ¿Lannisters, dónde os escondéis? ¡Tyrion; Cersei; Jaime; Joffrey Baratheon el rubio, first of his name; ¡Sansa! ¿Sansa? ¡Sansaaaa! ¡He visto a Sansa! Ahí estaba ella, bajando hacia la calle principal, con su pelazo de tinte rojo anaranjado y su “calentito” “vestidazo” “veraniego” de boda… púrpura; tapadita bajo un parasol que una ente, ataviada con unos cascomicrófonos a la cabeza, portaba bien alto (que la chata es una torre) .
Detrás de Sansa iban un señor que no conocía por aquella época (ahora creo que era Oberyn Martell) y una señora a la que no le ponía papel (que ahora juraría que era Olenna Tyrell – ¡chunchun, glups!). Yo, mientras, pegando botes. Mi hermana, mi cuñada y mi sobrino, mientras, flipando un poquito. SMS instantáneo a mi hermano: “He visto a Sansa. HE VISTO A SANSA!” (que no recibió… hasta que volvimos a Madrí). En fin, locura transitoria. A veces pasa.

Una pena no haber visto también a Tyrion o a Brienne o a Jaime o a Cersei o a Tywin o a Lord Varys y sus pajaritos o Petyr. O a mi querido roasted Joffrey. O a un Jaqen H’ghar, pasándose por allí. Les habría dicho cuatro cositas. Los demás es que me pillaban lejos, pero otras de sus localizaciones son mis próximos lugares de visita. Escocia e Islandia, here I come! (Cuando tenga dinero, meh, duh.)

En fin, ved Juego de Tronos y visitad Ragusa/Dubrovnik. Yo espero volver, los dioses mediante.
Valar Morghulis, pandilla.
c

Para el que le interese, los metadatos:
f/2.5, 1/1250 s, ISO 200, objetivo Canon 85 mm f/2.8.

PD. The North remembers.

 

¡¡¡¡¡ SPOILER ALERT para el que no vaya al día !!!!!
Frozen /Juego de Tronos crossover. Jajajaja.

 

Pescado fresco y donde vive el pescado fresco.

Golden Gate, paseo, turismo, viajes

¡Buenas noches de aquí, gente!

Viendo mi entrada de ayer, intentaré contenerme con la extensión de ésta de hoy, ejem. Aunque bueno, larga era, sí, pero era monísima y preciosísima y cuca-cuca, ¿que no? jasijaisjais. Bueno, al tema, que me pierdo y divago, o divago y me pierdo, la cola que se muerde la perdíz, digamos.

Hoy….

Hoy dormí bien.
Hoy dormí del tirón (casi, tuve que hacer una parada técnica para ver si se oía un zumbido que no paré de oir las noches anteriores) hasta las 10.
Hoy ha vuelto a hacer sol, solazo, TODO EL DÍA! (Double rainbow, all the way! > esto sólo lo van a pillar Ana, Susana y Tatiana, supongo, porque las mellizas creo que no me leen, aún).

Foto con sombras, foto con sol. "LA FOTO" de hoy.

Hoy he hecho UNA foto. Hay sombras, prueba de que ha habido solsol.
Hoy hemos comido pescado… frescofresco, del chino gigante. Un pez dorada-style, llamado TILAPIA. Suena raro, pero está bueno.
Hoy hemos comido las patatas moradas!
Hoy hemos comido patatas moradas al horno con setas shitake, pimiento rojo, cebolla, ajos, cilantro fresco, trozos de limón, sal y aceite y on top of that, la tilapia, previamente habiéndole insertado unos ajos en unos cortes a traviesa y salada.  Hmmmmm….
Hoy hemos comido muy bien.
Hoy durante la comida, hablamos de comida. Helena dice que parecemos italianos porque siempre acabamos hablando gastronómicamente. Jiji. Somos de buen comer, sí, qué pasa (aunque no me guste el queso, ni las cosas babosas, ni tal ni cuál…).
Hoy hemos comido postre. Postre de dieta. Melón cantaloupe, naranjas californianas y plátano. Hmmmm.
Hoy hemos comido muy bien.
(ya paro de comidas, vale)


Hoy
hemos ido Helena y yo de paseo y Jose se quedón en casita. Cogimos el #1 en California y nos fuimos hasta el Lafayette Park, que vi que tenía unas vistas preciosas de la ciudad, es un parque en lo alto de una colina, con eucaliptus y pinos delosdeaquí, que son muy chulos. Precioso, aunque Hele metió los pieses en unos barrizales, jeje. Bajamos por Buchanan St., viendo bonsáis que hacían las veces de setos de entrada, hasta lo que veo que es el George R. Moscone Recreation Center, que básicamente son unos campos de deporte gigantescos, de baseball, football y tal y cual, llenos de gentes jugando. Plim Plam Plum!!!, pelotas de todos los tamaños, formas y colores revoloteando y gente corriendo a buscarlas, o corriendo porque sí, esas cosas que hacen algunos raros.

Hoy comentábamos Helena y yo, cuesta abajo, lo en casa que se siente uno en esta ciudad y lo bonita que es, da igual por dónde vayas.

Hoy cruzamos uno de los preciosos parquebosques de la ciudad, Fort Mason. Maraviliosas vistas de la Bahía con el Golden Gate que se veía más silver que golden hoy, con la neblina y el sol; Marin delante; más a la derecha La Roca (que hoy se veía especialmente cerca y nítida); Marina, el Bay Bridge y Fisherman’s Wharf a la derecha del todo, con la fábrica de los chocolates Ghirardelli que tenemos en casa (ñam). Os pongo la foto que ha hecho Helena con mi cámara (una de las DOS fotos que hemos hecho, porque íbamos muy entretenidas de charleta).

Fort Mason y el Golden Gate, plateado.


Hoy
anduvimos al lado de la playa. De hecho, entre una playita y unas gradas (que salen en la foto en blanco y negro). Porque aquí tienen gradas al lado de edificios blancos con forma de barco enfrente de las playas portuarias.

Clam Chowder... no sé yo si me llama...

Hoy vimos el cangrejo del Fisherman’s Wharf de lejos, y panes de Clam Chowder tirados por el suelo (puaj!) (doble puaj!) Voy a buscaros una foto del clam chowder…

Hoy volvimos a casa usando el ticket del bus de la ida. Aquí te dejan usar el mismo billete para los trayectos que sean, mientras no pasen más de 3 horas desde el primer trayecto. Espero que con la maldita clipper card que tenemos que comprar y cargar de dinero antes del día 4 de abril (el día que comienzo el curso) también pase lo de las 3 horas gratis.

Hoy casi morimos subiendo en autobús la calle Sacramento, porque nos ha tocado un muni abarrotado e íbamos en la salida y aquí no puedes estar EN los escalones, porque la máquina no se pone en ruta hasta que la gente deja de pisarlos. Obviamente yo me he quedado parada en los mismos, incluso sabiendo esto, hasta que una señora china me ha dicho “ñiñi ñaña“, muy amablemente (en serio muy amablemente, pero es que hablababa en chino y sonaba a  ñiñiñiñañaña) y he trepado hasta sus pies. Sorry, chinese lady.

Hoy llegando a casa, los edificios brillaban como espejos con la luz del ya anochecer (wah, qué poético, ¿eh?, pero es que es lo que era, lo juro).

Hoy íbamos a hacer un pedido de FIMO de oferta que con los gastos de envío no salía tan “de oferta”. Nuestro gozo en un pozo.

Hoy…. va siendo hora de cenar. ¡¡¡Comer comer!!! ¡¡¡Revoltijo de setas!!!

Hoy me despido por hoy.
Hoy os dejo hasta mañana.
Hoy os mando más besos, gentes queridas.

c

Tamales y Pupusas. Corchos y Pizarras. Birra, crepes y celtas.

downtown, edificios, financial, paseo, salir, turismo, viajes, vivir

¡Buenas de nuevo, lectores!
Aquí estoy otra vez más para “amenizaros” un rato la vida.
Jajajaja. Jejejeje. Jijijiji.


Éste ha sido un día de tremendo solazo calenturiento.

Hoy me he cortado las uñas. Es la primera vez que lo hago en San Francisco y oye, lo he hecho mejor aún que en Madrid. Y muy rápido. Sé que os interesa este tema, por eso os lo cuento. Al menos a mi Señor Padre debería interesarle, ya que llevaba años y años y años -y años- diciéndome que dejara de mordisquearme las uñas hasta que un día lo conseguí (cruzo los dedoscon uñas, no sea que recaiga).

Blue Trompetero

Dejando de lado ese gran tema que son mis fuentes corporales de quinina (junto con el pelo, que con esta humedad lotengo estupendo y parece que tengo pelo), os cuento que hoy hemos ido de excursión. Aquí mis coleguis compañeros me han llevado a su ex-barrio, a la Misión, The Mission, o como quieran ustedes. Estaba preciosísimo. Hemos visto un callejón lleno de grafittis chulos chulos…
Cierto es que he recorrido también las calles que recorrí la otra vez con Susana, e hija mía, es que cogimos las peores, claro que eran las que eran, porque si el Muni te deja ahí, pues te deja ahí. El caso es que la plaza esa y el primer trozo de la 16th son las zonas con más homelesses de todo el barrio, o algo. Una pena. Cuando vengas, Susanita, vamos de nuevo y verás qué chulísimo es, eh! 😀

El caso es que me han llevado a comer a un restaurante de cocina Salvadoreña y Colombiana. La señora encargada camarera y supongo que dueña era toda una madraza. Majísima es la señora. Hemos comido pupusas y tamales con frijoles y arroz. Yo no tomé pupusas, porque me resultaba demasiado. Las pupusas, para el que no lo sepa, que debíamos ser todos hasta hace poco, son como unas tortillitas de harina de maíz que están rellenas de cosas varias: queso, queso con flores (de calabaza o algo parecido, tenían un nombre raro), espinacas y cosas, cosas y otras cosas, cosas y más cosas. Y luego Jose y una servidora nos hemos metido entre pecho y espalda un tamal colombiano, que es de pollo y cerdo y lleva también guisantes, patata y zanahoria. Llena no sabéis cuánto. Tremendo. Pero estaba buenísimo y los frijoles con arroz también, cómo no. Hm….

Flower Power

Gozilla

El tercer ojo.

Luego hemos procedido a comprar en una Thrift Store de la calle Valencia unos corchos y una pizarra veleda por $4. Asombroso, porque llevábamos tiempo buscando estas cosas y estos dos pobres periodistas compraron una mini-veleda por como $12 hace un par de días.
Las tiendas estas de cosas usadas son lo más, de verdad, no sé cómo no tenemos de estas cosas en España, porque son realmente útiles para todos. Eso sí, huele a polvo que da gusto y me pica todo durante un rato, pero tienen de todo de todo: libros, cómics, agendas, cuadernos, libretas, álbumes, muebles de todo tipo, vajillas, cuberterías y cristalería varia, zapatos, ropa, bolsos, pósters, electrodomésticos, teles, dvds, decodificadores de TDT (¡de hecho nos hemos hecho con uno de estos! A ver si funciona.) … en fin, millones de cosas. Ya estamos abonados a ellas, jiji. La verdad es que el sofá este está resultando ser una gran gran compra, os lo digo con el culo en él mismo. Desde que quité mi mesa y la llevé a mi habitación, cuando estoy en el salón siempre estoy sentada aquí, como ahora (¿os suena, familia?)

Y bueno, luego estos chicos se volvieron a casa a trabajar y yo me quedé a dar una vuelta. Me paseé un poco más por Valencia y subí por la 16th a la calle Mission -el camino chungo que os decía antes. En una tienda mexicana de Mission que era el equivalente a las tiendas gigantes chinas de alimentación del barrio compré harina de maíz y frijoles para experimentar en casa y anduve sobre mis pasos para dirigirme al parque de Dolores.

Dolores Park, up up and away!

¡Vaya cuestas!

Exclamación ridícula viviendo en esta ciudad, vale. Aunque cierto es que este barrio, el nuestro, Inner Richmond, es bastante llano. Se agradece y todo, aunque para mis piernas y forma física general más me valía haber vivido en lo alto de los Twin Peaks. Ejem.

…. estaba diciendo yo…. Ah, eso, que me subí a lo alto del parque de la Dolores, a ver las fantásticas vistas que hay de las que me quedé prendadísima en la primera visita de 2008. Waaaaahhh…. Lo que mola ver las casitas preciosas franciscanas, un montón de arbolones y de fondo el centro y el centro financiero, el Bay Bridge y un poquito de agua.
Hoy como hacía un solazo tremendón, estaba la calle llenita de gente, y el parque ya ni os cuento. Todos al sol, con sus perros, sus picnics, sus cosas, en camiseta y bermudas y chanclas, o sin camiseta pero con bermudas y sin chanclas. Si en Madrí sale un rayo y se ponen así, aquí son más raudos aún. De hecho cuando llueve y hace frío hay algunos locos que van así. Será que 11º (centrípetos) y lluvia y viento soplado muy de cerca por el mismo Eolo que dibujó preciosamente mi Sr.Padre es mucho calor para ellos. ¡Raaaaaaarooooooosss!

Y luego seguí cuestabajo hacia el Castro, el barrio gay por excelencia. Todo coloreado con los banderines arcoiris de las farolas y el banderón en el cruce de Castro con Market y otra calle más que no recuerdo cuál es y no voy a mirarlo. Hoy de por sí ya habría sido colorido. Estaba preciosísimo. En el famoso Teatro Castro ayer actuó la fenomenal Britney Spears… ¡y no fui!, ¡bah! Jejejeje. Helena y JA fueron la semana pasada a una cosa allí y dicen que es preciosísimo por dentro. A ver si consigo verlo. Siempre puedo meterme a la sesión del Wizard of Oz Sing-Along. La otra vez era de La Sirenita. Veo que innovan. Ejem.
Me subí al autobús allí cerquita y me vine a casa, porque hacía una calor tremebunda y yo iba con mi parka que ya no sabía qué hacer con ella (sin poner, claro), la chaqueta puesta (diosmíoquécalor), la bolsa de la compra… y veía la cuesta que tenía que subirme mirándome con cara satánica. Me dio miedo morir por el camino de varias cosas relacionadas con mi cuerpo, mi sed del momento y las cosas ambientales.

Llegué a casa, me cambié y me fui al chino gigantesco a comprar fruta (un melón cantaloupe y unas naranjas de aquí)  y al Walgreens a por chocolate (y de paso un helado de Ben&Jerry’s que se llama American Dream y tiene chocolate, nosequé y trozos de gofre). Volví a casa y me puse con esto.

….. peeeerro… el gofre del helado me ha recordado que ayer fuimos a un irlandés que hay aquí cerca.
Los irlandeses son seres curiosos. ¡Están pluriempleados por todo el mundo! Viven en su preciosa islita esmeralda y lavirgendelpilar cómo se han movido, ¿no? Pues allá que fuimos a bebernos unas pintas de Kilkenny (sigo sin saber qué significa Kil-, aunque sigo pensando que es algo así como tierra). Cuando llegamos había como 4 personas en el local, pero empezó a entrar gente y gente. Mucha gende de esa gente con instrumentos, ¡chunchun! ¡Gente con pinta de irlandesa en un pub irlandés y entran con instrumentos! ¡Fiestaaaa celtaaaaaaaaaaaaaaa!
Mientras entraban y entraban el majete de Jose se fue a por unos cosos que parecían ser crepes aunque eran duritos y sabían como a oblea, rellenos de cosas. Uno de fresas y nata. Otro de fresas, plátano, mango… y nata. Y otro de… ¡¡agaaarrrraaaarrrse que vienen curvas!! … ¡¡¡bizcocho de chocolate y chocolate!!! ¿¿Cómo os quedáis, audiencia?? Nosotros muertos. Jajaja. Pero estaban tremendos.
Para cuando JA volvió, un señor con barbas y pinta de cruce entre Papá Nöel, Gandalf y Dumbledore nos había echado de nuestra mesa (que es cierto que era la mesa disntita y por ello la mejor) argumentando que todos los domingos a esas horas iban él y sus coleguis a reunirse alrededor de esa misma mesa a hacer unos ruidos muy ruidosos y que si nos importaba trasladarnos.
Trasladuvímosnos. Y nos comimos las crepobleas allí, porque aquí se hacen esas cosas. Si no te ponen comida en un garito, te vas a otro, lo pides “to go” y te lo comes allá donde quieras, calle, plaza o garito.

el familiar del tipo de la barra, que era irlandés ¡¡¡fiiijooooooo!!

Y dale y dale y dale, y venga y venga y venga, música celta irlandesa, gratis! Al final se juntaron como 10 o 15 de ellos, todos con bastante pinta de por ahí o hijos de por ahí (por ahí es Irlanda, eh). Al final de la barra había un hombre que era igualico que este actor que seguro que os suena a todos, y que, como su cara indica, es irlandés, claro.

Vamos a hacer un pedido de FIMO, que está rebarato. Os enseñaré nuestras cucas miniesculturas según vayan saliendo del horno (literalmente)

¡¡¡¡Vale, ya me callo!!!!  Si es que cómo os ponéis. ¡Una queriendo detallar cosita por cosita lo que hace para compartirlo con sus seres queridos y rechistando! asjiasjiasjiasjiasijsa!
(O bueno, es que huele a comida y tengo hambre… sobras de arroz de ayer y maíz cocido. YumYum. o ÑamÑam en cristiano)

Sin más, me despido… hasta muy pronto, claro. Alucináis pepinillos si pensáis que me voy a callar tan pronto.

Muchos besos, gentes!
Espero que estéis dormitando agusto.
c

El mundo es portátil.

aeropuertos, tecnología, viajes

Hola, mundo.

Aquí va un mejunje de cosas sobre el viaje de Madrid a San Francisco.

Tanto preocuparme por si me iban a dejar entrar en los USAs y al final todos los problemas fueron en la tierra patria, aunque supongo que los de la señora que me sometió al tercer grado tenían su orígen por estas tierras, digo yo, ya que trabajaba para US Airways.

La buena señora me preguntó de todo. Que por qué vengo, para qué, con quién, a dónde, qué voy a hacer, si estoy segura de que mis amigos me van a dejar quedarme 4 meses, quiénes son mis amigos, cómo los conocí, dónde, cuándo, dónde viven, qué hacen allí, qué curso voy a hacer, dónde es, cómo se llama la escuela, hasta me pidieron los papeles de la inscripción (creo que llamaron para ver si era verdad), que de dónde he sacado el dinero para venir, que qué planes tengo, que cuándo me dieron la visa y si fue específicamente para este viaje, que cuándo compré el billete, dónde, cómo pagué. La cosa daba un poco de miedo, la verdad.

Después de este entretenimiento prefacturación, pasé a la última despedida en tierras españolas, de mi señor hermano el Gonzalo. Más lloros y más lloros, me he convertido en una madalena por unos días.

Y ahora vino la segunda parte de los líos. El control.
Pasa una vez. No pitas pero te ven una cosa colgada del cuello:
– ¿Qué es esto?
– Dinero.
– Ay, ay, señorita, esto lo tiene que pasar usted por los rayos también. Vuelva a pasar por el arco, por favor, y de paso quítese también las zapatillas.
Estire los brazos. (Cacheo y vuelta a pasar por el arco de los pitidos).
– Muy bien, muchas gracias.

– Perdone, esta maleta es suya?
– Sí. ¿Hay algún problema?
– Tiene dos discos duros aquí, ¿verdad?
– No, sólo llevo uno, porque no tengo dos.
– ¿Seguro?
– Pues sí, mire, es que no tengo dos, pero si los tuviera, los llevaría.
– Bueno, pues tiene que sacarlo de la maleta, pasarls en una bandeja, como los portátiles y volver a pasar la maleta también.
(Abre la maleta, saca el disco duro, trasládalo al otro lado y pásalo de nuevo, uff)
– Muy bien, muchas gracias.
– Ya mejor lo dejo fuera para los controles venideros, ¿no?
– Si ya no tiene más controles, da igual.
– No, tengo en Estados Unidos.
– Uy, entonces mejor sí.
– Muchas gracias, buenos días.

A partir de ahí, todo como la seda fue. Un vuelo muy bueno, el paso de la aduana (me dejan quedarme hasta el 17 de septiembre), recogidas de maletas y control en Filadelfia fenomenal y hasta me dio tiempo a chatear un poco con las gentes estando allí.

Todo el mundo con su portátil. En el avión, en el aeropuerto, seguro que hasta en el baño.
No eres nadie sin uno. Un laptop, un netbook, un iPad, un iPhone, un SmartPhone, un algo.
Todos con el facebook. Todos con twitter. Todos con varias cuentas de email. Todos chateando, con MSN, con Skype. Todos buscando enchufes como locos en la puerta de embarque porque retrasaron nuestro vuelo y las baterías morían una tras otra, una tras otra. Gracias a los dioses yo llevaba un adaptador…………….un adaptador que no funcionaba, porque era al revés, para adaptar enchufes americanos a enchufes “normales”. Soy muy lista. Pero llevaba mi portátil. Para mí que te hacen llevarlos encima para que te entretengas y así te quejes menos. Para que estés callado y te portes mejor. Por eso ahora puedes conectarte a las redes desde los aviones por un módico precio y desde los aeropuertos con su WiFi gratis, menos en Barajas, que no acabé de entender por qué no me funcionaba.

Y bueno, ya quedaba menos de viaje. Muchas turbulencias en el segundo vuelo. Muchas muchas muchas MUCHAS trubulencias sobrevolando las Rockies, pero muchas. Una luna treeemeeeennndaaaaaaaa acompañándonos todo el vuelo, lo cual se agradeció, aunque no llevaba cámara para fotografiarla, pero era muy espectacular la vista de la lunaza iluminando las Rocosas todas nevadas, y los pueblicos de gente loca que vive ahí todos embombillados.

Gracias al Shuttle que habría contratado, por sólo $17 (un poco más de 12€) me trajeron rápidamente a la casita franciscana, muy bonita por dentro (bastante fea por fuera, aunque ya me parece menos fea, y hasta le veo “un algo”). Jose me subió el maletón y ¡me tenía la cama montada! Y me hicieron un té con menta y me dieron conversación hasta las 2 de la mañana, hora para la que me entró un mareo tremebundo post-viaje con jetlag (el cual aún sufro, todo el día con sueño, cansada, con hambre)

Y ya. San Francisco me recibió lloviendo, pero hoy ha salido el sol así que me voy a bajar a comprar algunas cosas que necesito, y luego postearé sobre el día de ayer.

Saludos a todos, gente. Familia, amigos, españoles todos (aunque sea de adopción).
Nos vemos por las redes, contadme cosas desde allá donde estéis.
¡A ver si voy poniendo foticos del barrio y esta ciudad taaaan bonita!

Unos besos,
c