De otoño en El Retiro.

El Retiro, fotografía, Madrid, mi vida, my life, photography
Hace mucho que no escribía, pero hay que contar algo sobre la visita anual otoñal al parque.
Este año, como todos los últimos años, me fui de paseo a hacer fotos a El Retiro con mi colega S. Es otoño es la época más chula, con diferencia. Extrañamente, estaba hasta arriba de gentes. Digo “extrañamente” por eso del tiempo, claro. Están y estaban siendo unos días grises con lluvia amenazante y, evidentemente, estaba gris y lloviznó. Aunque también salió el sol. Sol y nubes y lluvia, gentes y plantas, wah.
El caso es que el sábado pasado parecía que regalaban cosas en Madrí, porque no era normal la cantidad de entes que había paseándose por los parques, las calles, las tiendas, y sentados en las butacas del cine. Hace mucho que no había estado en una sala grande y llena a rebosar.
Bueno, que El Retiro muy bonito él. La luz era increíble, el nublado también. Una pena que no se vieran las nubes en sí mismas, porque se veía un todo gris perpetuo.
Y si no habéis visto Gone Girl / Perdida, id a verla y luego me contáis si os quedáis tan ojipláticos como me quedé yo. Gente friki.
En fin, ahí van algunas fotillos.
_MG_6078-32
_MG_6129-39 _MG_6056-28 _MG_6026-26 _MG_6016-25
_MG_6001-18 _MG_6008-22b _MG_6007-21 _MG_6009-23 _MG_5977-9
_MG_5975-7 _MG_5964-5 _MG_6180-45
_MG_6147-42b _MG_6159-43b
Susana

Yo retratada por Susana

Yo retratada por Susana

_MG_6178-44

 
Y bueno, por otro lado, me he apuntado a un sorteo de una camaraca, una Canon 5D o una Nikon D800. Aquí planto un banner que me han pasado las gentes que hacen el sorteo.
 
Boston wedding photographersImage courtesy of: SnapKnot – Find Boston wedding photographers

De cara y cuesta… ¿arriba?

mi vida
Para conmemorarme, los venecianos me nombraban en la plaza de San Marcos y sus alrededores.

Para conmemorarme, los venecianos me nombraban en la plaza de San Marcos y sus alrededores.

Si “de culo y cuestabajo” es de mal en peor, “de cara y cuestarriba” debería ser lo opuesto, ¿no? Hm. Sin embargo, no parece que tenga mucho sentido ya que cuestarriba también es malo. ¿”De frente y sin cuestas”? ¿”Palante en llanuras”? Probablemente esas sonmejores opciones. (Me cuesta mucho, MUCHO, no tildar los demostrativos, que lo sepáis. Y del “solo” ya ni hablamos. Ni del “guion”. Ufff, RAE, RAE, pero qué me estás haciendo…)

Bueno, hoy es mi cumpleaños… lo seguirá siendo hasta dentro de una hora y 6 minutos (cero horas cero minutos para cuando llegue la hora de publicar esto, como si lo viera…). Felicidades a mí, que aún no me había felicitado. Esperad, que me tiro de los orejos. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12 y una de propina. (Esos son los mentales o aparentes.)

Son 35. 3 – 5. Treinta y cinco. Trenticinco. Un quintal, vamos. Por mucho que la gente me diga que aparento menos, noto cómo se acumulan sobre ese punto en el que se junta mi cuello de paloma con la espalda. Es un mal sitio para aplicar una fuerza vertical, fijo.

En fin, el caso es que yo SIEMPRE HE SABIDO que a partir de los 35 (de las 12 del mediodía del 27 de abril de 2014, vamos) mi vida iba a ser mucho mejor. Tengo dones premonitorios. Pero fijo, fijo. Que lo sé yo. Por alguna razón, decidí allá por los 18-20 que desde los 35 mi mundo iba a cambiar y a convertirse en la repera. Que sí, que lo sé yo. Supongo que porque veía que la veintena no era tan bonita como me la pintaban y el cambio de 20s a 30s iba a resultar un pelín doloroso. 35 es un buen número, me dije. Ni pa ti ni pa mí. La justa medida. El justo medio del ese señor griego. 70/2. Y es una buena cifra, ¿no? Que sí, que lo sé yo.

Pues sí. He acertado. ¡Diana! Gran día. La familia, el preaperitivo, el postaperitivo, el primero, el segundo, el postre, el otro postre, la merienda… un poquín de vino blanco, un poquín de birra acuosa… Y no voy a enumerar los diversos platillos porque entonces esto se alargaría (aún) más de la cuenta.

Bueno, me queda media vida para jugar.

Chimpún.
Saludos, pandilla.
c

PD. Gracias a todos los felicitadores.

 

La primavera la sangre altera.

fotografía, mi vida, my life, photography
50 mm, f/2.5, 1/1000 s, ISO 320.

50 mm, f/2.5, 1/1000 s, ISO 320.

No sé si altera la sangre, químicamente hablando, pero en mi caso el elquilibrio sí que me lo altera. Aquí están de nuevo esos mareos primaverales que vienen todos los años, que supongo que son parte de eso que llaman “astenia primaveral”, que básicamente creo que significa que uno está hecho un guiñapo de lo cansado que está. Y me pregunto yo, si la primavera llegó hace casi un mes, ¿por qué esta foto de florecillas de pruno es de hace mes y medio y a mí me está dando la astenia esa ahora? Hum

En cualquier caso, qué bonita es esta estación… es mi cumpleaños (blegh); retoñan los arbustos y las malas hierbas que provocan las alergias; los pólenes vuelan por los aires como plumas de bádminton; la piel pica y no cesa; haces uso de los tropecientos tipos de medicamentos que tienes para evitar rinitises, ojos inflados con córneas babosas y pitidos asmáticos; llueve que llueve, llueve que jarrea, el sol dice hola, el sol dice adiós, hace frío, hace fresco, hace calor, nunca sabes cuántas capas llevar y mejor sal de casa con los pelos bien estratégicamente requetecolocados con horquillas a mansalva porque… hay vendavales… Sah, la vida es mucho mejor en primavera, claro que sí, claro que sí. (Yo estoy pensando raparme, nosdigomás, y eso que no salgo mucho de casa…)

(Hablando de vendavales, uno viene de visita ahora mismo.
Ah, no, se va. Nonono, vuelve.)

Nah, Primavera, Primavera, que me caes muy bien. Eso de las comparaciones está mal, mal, pero me gustas más que Verano (que está sobrestimado, por eso de las vacaciones), más o menos como Invierno pero peor que Otoño (que es mi favorito, aunque no sea un amor correspondido. Eres el chicomalo de la peli y, encima, para hacerme sufrir, me envías los peores dolores de cabeza del año (sin comparación). Y además también produces cansancio. Yo no sé por qué te quiero tanto, la verdad.

Bueno, callo y me despido. Buen fin de semana, pandilla. Esperemos que esos fenómenos meteorológicos tan primaverales se dispersen a sus casas y les dejen disfrutar del resto de las vacaciones.

Y si no, no pongan el grito en el cielo porque ya lo decía ese señor tan listo: Abril es el mes más cruel. Nací yo. Jejejeje. El más fabuloso, quicir.

¡Saludillos!
c

 

Para el que le interese, los ajustes de cámara de esta foto son: 50 mm, f/2.5, 1/1000 s, ISO 320. Luego un par de curvitas y un poco de filtro de proceso cruzado, de viñeteado y de enfoque extra, y a correr.